Religión en Libertad

El país ateo que construye 200 iglesias al año

La Iglesia en Vietnam se ha multiplicado exponencialmente, alcanzando los 7 millones de católicos organizados en 27 diócesis, y 30.000 sacerdotes y religiosos.

Fieles de la parroquia de San José en Vietnam, inaugurada el pasado enero de 2025.archivo

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La Iglesia de Vietnam atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia reciente. En los últimos años, el país ha visto surgir un número extraordinario de nuevos templos, un fenómeno que el Nuncio Apostólico, el arzobispo Marek Zalewski, describe como "un signo de esperanza que recorre todo el país"

Solo en 2025, la Iglesia vietnamita habrá levantado más de 200 templos, una cifra que refleja la energía espiritual de una Iglesia que ya representa alrededor del 7% de la población.

Este crecimiento resulta aún más impresionante al considerar que hace apenas ocho décadas, la comunidad católica vietnamita no alcanzaba los 2 millones de fieles. Esta expansión sin precedentes puede atribuirse a una combinación de factores históricos, testimonios de martirio, coherencia en el modo de vida cristiano, esfuerzos diplomáticos y el papel fundamental de los laicos en la preservación y difusión de la fe.

Templos para 5000 fieles

Buena parte de este impulso procede de las diócesis del norte, donde numerosas propiedades de la Iglesia permanecían cerradas o deterioradas desde mediados del siglo XX. La migración interna, el crecimiento urbano y la reorganización de comunidades parroquiales han reactivado zonas que durante décadas apenas contaban con presencia pastoral. Hoy, más de 150 nuevas construcciones están devolviendo vida a regiones que habían quedado marcadas por el éxodo de 1954.

El nuevo paisaje religioso vietnamita no solo crece en número, sino también en ambición arquitectónica. Uno de los ejemplos más llamativos es la iglesia de Lang Van, en Ninh Binh, inaugurada en diciembre de 2025. Con un estilo neogótico imponente, capacidad para 5.000 personas y un campanario que se eleva 110 metros, se ha convertido en el templo católico más grande del sudeste asiático. Su construcción, que se prolongó durante una década, responde al crecimiento constante de una comunidad que ya superaba los 4.000 fieles.

La iglesia rosa ha sido una de las últimas en ser restaurada.

En Ciudad Ho Chi Minh, otro símbolo ha recuperado su esplendor: la Catedral de Notre Dame volvió a lucir sus cruces doradas tras una delicada restauración. Las nuevas piezas, de casi cuatro metros, fueron izadas a más de cincuenta metros de altura, devolviendo a la ciudad uno de sus iconos religiosos más reconocibles.

Con 7,2 millones de católicos, 27 diócesis y más de 2.000 parroquias, Vietnam alberga una de las comunidades católicas más grandes y dinámicas de Asia. La vitalidad también se refleja en las vocaciones: solo la arquidiócesis de Ciudad Ho Chi Minh reúne a más de 720.000 fieles y cerca de 400 sacerdotes diocesanos, además de un amplio número de religiosos dedicados a la educación, la pastoral y la acción social.

Para el arzobispo Zalewski, este crecimiento no es solo estadístico: "La Iglesia en Vietnam está viva porque su gente está viva". La combinación de tradición, juventud, migración interna y una profunda sed espiritual está impulsando un renacimiento que se percibe en cada diócesis. En un país donde la fe ha atravesado momentos difíciles, la construcción de templos, la restauración de símbolos y el aumento de vocaciones revelan una comunidad que mira al futuro con confianza.

La presencia católica en Vietnam se remonta al siglo XVII, cuando misioneros dominicos y jesuitas comenzaron a evangelizar una región caracterizada por la fragmentación feudal y los conflictos bélicos. A pesar del recelo de las autoridades locales, que interpretaban el mensaje cristiano como una posible herramienta de control occidental, la Iglesia logró prosperar inicialmente.

Sin embargo, este crecimiento desencadenó persecuciones sistemáticas que se extendieron hasta bien entrado el siglo XIX, replicando patrones similares en otras regiones asiáticas como Japón.

Según datos de la Agencia Fides, antes de 1945 la población católica en Vietnam era relativamente modesta, con menos de dos millones de fieles distribuidos en 12 diócesis. En la actualidad, estas cifras se han multiplicado exponencialmente, alcanzando los 7 millones de católicos organizados en 27 diócesis, con aproximadamente 30.000 sacerdotes y religiosos.

El escritor Lee Nguyen, en su artículo El auge del catolicismo en Vietnam publicado en el medio local The Vietnamese, identifica tres factores fundamentales que explican no solo la supervivencia sino el florecimiento de la Iglesia Católica en este contexto: "Las habilidades diplomáticas de los líderes de las iglesias locales, la lealtad de los laicos a la Iglesia y la fortuna de la historia".

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