El Papa, a los reyes: «España es un pueblo que ama la vida», y propone la luz en la «noche oscura»
El Palacio Real de Madrid acoge el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, la primera cita en su visita a España.
España es "un gran país que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio", señaló.
León XIV ofreció la mañana de este sábado, en el Palacio Real de Madrid, su primer discurso en su visita a España. Ante las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, el Papa trató la polarización, propuso como solución la mística de santos españoles como San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús, incluso elogió la época del Islam en la Península Ibérica.
El Papa comenzó agradeciendo "la invitación a realizar este viaje apostólico a España", un país cuya historia está marcada por "casi dos milenios acogiendo la Palabra del Evangelio".
Cultura del encuentro
Afirmó que el vínculo entre España y la fe cristiana, aunque no define por completo la identidad del pueblo, "ha moldeado profundamente su cultura" y sigue siendo una fuente de esperanza ante los desafíos globales.
Destacó la fuerza de la fe popular, "una auténtica dramaturgia de la salvación", visible en cofradías, arte, música y vida comunitaria, testimonio del encuentro fecundo entre Cristo y "un pueblo lleno de pasión, que ama la vida".
Explicó que llega para "confirmar, alentar e inspirar" una renovada fidelidad al Evangelio y una cooperación más profunda entre las fuerzas de la nación, recordando que "no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad".
El Papa evocó a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila como maestros de una mística "con los ojos abiertos", capaz de iluminar las crisis actuales mediante la imagen de la noche oscura, esa "noche dichosa" que libera al alma de falsas seguridades.
León XIV citó los versos "¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que la alborada!" para explicar que incluso en tiempos de desorientación es posible intuir nuevos comienzos. Advirtió que hoy "la tentación de ganar popularidad avivando polarizaciones" crece, y que la dignidad humana sigue siendo vulnerada, por lo que se necesitan cultura, interioridad, educación libre y trascendencia.
El Papa invitó a abandonar "las narrativas divisivas y polarizantes" y a apreciar la complejidad como una riqueza, una vocación propia de Europa y de España. Recuerda que la historia peninsular muestra que también con el islam y el judaísmo existieron espacios de diálogo, como en Córdoba o Toledo, donde "cristianos, musulmanes y judíos" colaboraron en la búsqueda de la verdad, especialmente en la escuela de traductores de Alfonso X. Esa tradición de encuentro, afirma, demuestra que los conflictos pueden transformarse en puntos de partida.
Vaticano
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Religión en Libertad
Concluyó señalando que la Iglesia quiere servir esta sed de reconciliación "no de forma impositiva, sino con el testimonio evangélico", y que España, con su historia y su vocación de puente, puede ofrecer al mundo una civilización del amor capaz de renovar la esperanza.