«Necesitamos empresarios con alma», la llamada del cardenal Cobo a los cristianos
La Fundación Pablo VI acogió del 7 al 9 de mayo el encuentro nacional de empresarios y directivos cristianos.
El arzobispo insistió en que el discernimiento cristiano no se limita a buscar lo más eficaz, sino a preguntarse por dónde guía Dios.
La Fundación Pablo VI acogió del 7 al 9 de mayo el encuentro nacional de empresarios y directivos cristianos, una cita especialmente significativa este año en el que ASE (Acción Social Empresarial) celebra su 75 aniversario.
Bajo el lema de la sostenibilidad entendida desde la excelencia, el bien común y la solidaridad, los participantes han reflexionado sobre el papel de la fe en la toma de decisiones económicas y sociales.
Apostar por Cristo
El sábado 9, los asistentes se reunieron en la catedral de la Almudena para una Eucaristía presidida por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. En su homilía, el prelado subrayó la importancia de celebrar la fe junto a personas con capacidad de transformar la realidad, incluso en medio de dificultades.
Inspirándose en la primera lectura del día, recordó cómo Pablo Timoteo vieron frustrados sus planes hasta que un macedonio se les apareció en sueños, señalándoles un camino inesperado. Para Cobo, esta escena bíblica es una enseñanza para quienes están acostumbrados a planificar: "No todo depende de nuestra capacidad de organización".
El arzobispo insistió en que el discernimiento cristiano no se limita a buscar lo más eficaz, sino a preguntarse por dónde guía Dios. Para ello, animó a cultivar una actitud de escucha que vaya más allá de datos, informes o indicadores: "Se trata de escuchar a Dios en medio de la realidad".
También recordó que los proyectos aparentemente perfectos no siempre generan vida, mientras que caminos inciertos pueden responder a una llamada más profunda.
Cobo invitó a los empresarios a integrar realismo e idealismo, fe y gestión, y a vivir la empresa como un lugar donde responder a una vocación. A la luz del Evangelio del día, advirtió de que optar por decisiones éticas puede implicar incomprensión o pérdida de beneficios a corto plazo, pero afirmó que "no hay mayor excelencia que apostar por Cristo y por la justicia social".
El cardenal llamó a mejorar las relaciones laborales, promover el diálogo, apostar por condiciones dignas, apoyar a los jóvenes y generar oportunidades de desarrollo humano integral. Les recordó que son "discípulos enviados" y que el mundo necesita "empresarios con alma, con conciencia y artesanos del bien común".
En la sesión del viernes en la Fundación Pablo VI, Cobo destacó la trayectoria de ASE y su contribución a una visión de la empresa como comunidad de personas orientada al bien común. Reivindicó la excelencia empresarial entendida como ejemplaridad, la solidaridad como vínculo y la fe como motor para transformar la realidad desde dentro.