Cardenal Rodriguez Maradiaga: Alarmantes noticias!
Si ustedes tiene el buen gusto de seguir los articuletes de este blog, habrán advertido que aparecen feroces comentaristas (de ambos sexos) que se irritan y arman la marimorena si se le toca un pelo a un cardenal...dependiendo del cardenal que sea. Conque les brindo nueva distracción porque este articulete es de crítica cardenalicia.
El Emmº y Revmº en cuestión es de esos que me remueven la bilis y la atrabilis nada más verle y/o nombrarle y/o citarle. Y es que quedé traumatizado cuando (lo he contado ya y me repito, me temo) hará dos o tres veranos el Emmº y Revmº Cardenal Maradiaga se paseó por Sevilla en vaqueros y camiseta, la mar de fresquito pero la mar de impresentable, tratándose de quién se trataba. Un impacto, como cuento. Inolvidable.
No le reí la gracia cuando se enredó de manera tan chusca en el golpe de Tegucigalpa y metió la pata cardenalicia hasta la faja, quedando en evidencia y patente exposición, muy arriesgada, que se procuró salvar como se pudo, pero que le dejó tocado del ala, muy señalado. Después le amenazaron; dicen que sigue amenazado y esa es una de las razones que se barajan para señalarlo como un probable candidato para ocupar un importante Dicasterio en Roma (el de religiosos), en la Curia Vaticana.
Yo lo siento, no me gusta la salida si es que tienen que sacarle de Honduras por razones de seguridad y para que no empeore y se complique la situación. Sería un nuevo casus del célebre y muy socorrido promoveatur ut removeatur. Si lo exige la tranquilidad de la Iglesia en Honduras, lo comprendo. No comprendo, sin embargo, que se le instale en un puesto importante y que pase a ser uno de los Cardenales de Curia con señalado y reconocido peso por razón del sillón curial que vaya a ocupar.
De Rodriguez Maradiaga retengo, como dije más arriba, aquella estampa tan chocante que dejó en Sevilla. En un articulete que escribí a la sazón, comentaba esto:
Ya digo que conservo esa impresión minimalista del Cardenal. Cuando lo cacareaban como papable, yo me echaba a temblar. Si ahora es cierto que se lo llevan a Roma, tampoco me quedo tranquilo. A no ser que en Roma sea neutralizado, que es otra sutilísima forma de des-problematizar a la romana: En un dicasterio romano, si el Cardenal no es de primera, con capacidad y competencia y auxiliares competentes y capaces, el purpurado puede quedar reducido a ser un señor vestido de grana que firma y que preside actos y que sale en las fotos. Y poco más.
Si ese fuera a ser el destino de Maradiaga, vale, ok, va bene. Pero si va a Roma para ser promocionado y dejar que le hagan mascarón de proa de la progresía, malo, muy malo.
En sus actuaciones como prelado hondureño, ha demostrado que no tiene cualidades. Confiarle encargos más altos, me parece un error.
Conste que no juzgo méritos personales, ni virtudes (que se las presumo, of course). Sólo me atengo a los hechos.
Y a la camiseta (lo reconozco).
+Dom W.