Lunes, 30 de enero de 2023

Religión en Libertad

Blog

Tu Matrimonio como Dios lo pensó.

Paz, sanación y Reino. Comentario para Matrimonios: Lucas 10, 1-9

por ProyectoAmorConyugal.es

EVANGELIO

La mies es abundante y los obreros pocos.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía:
«La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa en casa.
Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”».

Palabra del Señor.

 

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

Paz, sanación y Reino.

Tres regalos llevaremos a los esposos que tienen sed del amor de Dios:
El primero es la paz. Es cierto que sigue habiendo una batalla interior en el corazón, pero el fruto es la paz que rezuma y convence a otros. El segundo regalo que llevamos es la sanación de las heridas que el pecado va dejando en los corazones de los esposos, pero el Señor limpia estas heridas y los corazones vuelven a latir con intensidad. El tercero es que vuelve a hacerse presente el reino del amor de Dios entre los esposos y en sus familias. Un reino fecundo de amor que contagia más amor.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Me siento indigno de la misión de hacerle llegar a todos la buena noticia del Evangelio y del matrimonio a la que nos sentimos llamados.
Ana: Es que, para llevar el mensaje de Dios tenemos que estar muy cerca de Él y sentirnos muy pequeños ante Él. Somos enviados, no protagonistas.
Carlos: ¿Y qué hacemos?
Ana: Mira, tengo las llaves de la capillita esa donde vamos a rezar. Allí está el Sagrario. ¿Qué te parece si nos vamos y nos postramos en el suelo ante Él?
Carlos: Muy bien.
(Y se tumbaron boca abajo ante el Sagrario haciendo la siguiente oración)
Ana: Señor, perdóname por todas las veces que te he fallado. Me gustaría saber amar como Tú, pero no puedo.
Carlos: Señor, perdóname por el numerito que he montado esta mañana. Perdona porque sigo actuando yo y no te dejo actuar a ti, y los frutos son los míos, no los tuyos.
Ana: Sé lo que Tú me amas. Lo experimento en mi vida. Me sacas de mis oscuridades. Me sanas, a pesar de lo miserable que soy. Pero tú me doblegas a base de amor.
Carlos: Soy consciente de que tengo muy poco que darte, pero lo que tengo, lo pongo a Tu disposición. Ni siquiera soy capaz de amarte tanto como te ama mi esposa. Y en cambio, percibo tu inmensa generosidad conmigo, a través de mi esposa, de mis hijos, de tu cercanía, de las luces que recibo con Tu Palabra.
(Y el día siguiente volvieron, y el siguiente… E iban recibiendo esa paz que sana y con la que se construye Su Reino).

Madre,

¿Quién como Dios?

5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Si prefieres, contacta con nosotros en el 680 30 39 15 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

REL te recomienda