Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
Los blogs de Religión en Libertad
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
Inicio / Blog
El Señor no abolió los mandamientos sino que los extendió. Ireneo de Lyon

El Señor no abolió los mandamientos sino que los extendió. Ireneo de Lyon

La divina proporción

12 febrero 2017


Los mandamientos son Revelación de Dios, no son leyes de las que se votan en los parlamentos y se reforman según el partido político que está en el poder. Los mandamientos son la evidencia más clara de la misericordia de Dios, que no ha dejado de señalarnos qué acciones son las que ponen en peligro nuestra salvación y nuestra humanidad. Los mandamientos son como los bastones que nos ayudan a caminar cuando las piernas ya no nos responden con la misma vitalidad que antes. Permiten decidir cuando no tenemos claro qué hacer y qué no hacer. ¿Cómo vamos a olvidarnos de este inmenso don que Dios nos ha dado?

En la Ley hay preceptos naturales que nos dan ya la santidad; incluso antes de dar Dios la Ley a Moisés, había hombres que observaban estos preceptos y quedaron justificados por su fe y fueron agradables a Dios. El Señor no abolió estos preceptos sino que los extendió y les dio plenitud. Eso es de lo que nos dan prueba sus palabras: “Se dijo a los antiguos: no cometerás adulterio. Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior.” Y también: “se dijo: no matarás. Pero yo os digo: todo el que esté peleado con su hermano sin motivo tendrá que comparecer ante el tribunal” (Mt 5,21s)… Y así todo lo que sigue. Todos estos preceptos no implican ni la contradicción ni la abolición de los precedentes, sino su cumplimiento y extensión. Tal como el mismo Señor dice: “Si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos (Mt, 5,20).

¿En qué consiste este ir más allá? Primeramente en creer no sólo en el Padre, sino también en el Hijo manifestado en lo sucesivo, porque él es quien conduce al hombre a la comunión y unión con Dios. Después, en no tan sólo decir, sino en hacer –porque “dicen pero no hacen” (Mt 23,3)- y guardarse, no sólo de cometer actos malos, sino también de desearlos. Con estas enseñanzas, él no contradecía a la Ley, sino que la llevaba a su cumplimiento, a su plenitud y ponía en nosotros la raíz de las prescripciones de la Ley… Prescribir, no sólo de abstenerse de los actos prohibidos por la Ley, sino incluso de su deseo, no es de alguien que contradice y adolece la Ley, sino el hecho de quien la cumple y extiende.
(San Ireneo de Lyon. Contra las herejías IV, 13,3)

Cristo no abolió ningún mandamiento de Dios sino que extendió su cumplimiento para que no fuesen simulacros egoístas. Ademán, hizo hincapié en aquellos que son más necesarios en nuestra vida, como aquellos que daban sentido a la familia a través del matrimonio. También nos enseñó que comprender los mandamientos nos hace amar a Dios con más profundidad y sentido. Además Cristo nos previno de un mal que siempre ha afectado al ser humano y que actualmente nos destroza vayamos donde vayamos: los simulacros. Quien cumple los mandamientos por aparentar, está profanando e insultando gravemente a Dios. No podemos cumplir para sentirnos superiores a los demás y más queridos por Dios, porque estamos denigrando a nuestros hermanos y a Dios mismo.

Tristemente, nuestra sociedad actual denigra los mandamientos en todos los sentidos. Sabe que quien los ama y los hace vida, no puede ser engañado por las apariencias del mundo. Dentro de la Iglesia hay quienes han hecho suya la prevalencia de las apariencias y la conciencia individual, sobre la Verdad. Aceptan que “todo” es apariencia matizable, gradual, personal, adaptable. Bueno, no “todo”, porque quien se reafirma en la Verdad, que es Cristo, resulta insoportable. De hecho quien ama la Verdad se le llama de todo menos bonito y se le condena sin consideración alguna. Quien señala que el rey está desnudo es un peligro potencial, porque descubre a los demás que no es necesario aceptar el engaño.

«No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.» (Mt 5, 17-19)
 
Religión en Libertad existe gracias a tu ayuda
Volver arriba
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
¡No te pierdas las mejores historias de hoy!
Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria
COMENTARIOS
¿Quieres comentar?
Desplegar el formulario
Comentario (máx. 500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Néstor Mora Núñez
Soy católico, casado con tres hijos en el mundo. Nací en 1965 en San José (Costa Rica) de padre costarricense y madre española, por lo que me enorgullezco de ser español de América. Estudié en colegio Santa Catalina de Sena en Costa Rica y San Felipe Neri en Cádiz (España). Mi formación universitaria parte de la ingeniería electrónica, pero ha ido evolucionando hacia el campo de los computadores, conocimiento y nuevas tecnologías de la información.

En el plano de servicio a la Iglesia me ocupo del diseño y mantenimiento de diversas webs de asociaciones católicas y la web de mi parroquia.

Néstor Mora Núñez, es autor, editor y responsable del Blog La divina proporción, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
DICIEMBRE 2015

Ideologías intraeclesiales y postmodernidad. M. Tenace

Matrimonio, sacramento y familia. San Agustín.

Feliz Navidad 2016

Tenemos ojos y no vemos. Tenemos cerrado el corazón. San Juan Crisóstomo

La Puerta de la Misericordia es el arrepentimiento. San Agustín.

Cristo tiene en su mano la herramienta para aventar. Orígenes

Adviento 2015. Dios no nos olvida, está con nosotros. Benedicto XVI

En el Jubileo de la Misericordia, no olvidemos la Justicia. San Agustín

Todo lo torcido se enderezará. Isaac el Sirio. Orígenes de Alejandría

El Adviento necesita que escuchemos y veamos. San Hilario de Poitiers

Ver posts de otros meses

NOVIEMBRE 2017 (4 artículos)

OCTUBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (4 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (15 artículos)

JUNIO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (6 artículos)

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (5 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (8 artículos)

DICIEMBRE 2016 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (5 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (10 artículos)

AGOSTO 2016 (8 artículos)

JULIO 2016 (11 artículos)

JUNIO 2016 (12 artículos)

MAYO 2016 (13 artículos)

ABRIL 2016 (12 artículos)

MARZO 2016 (15 artículos)

FEBRERO 2016 (9 artículos)

ENERO 2016 (13 artículos)

DICIEMBRE 2015 (10 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (11 artículos)

OCTUBRE 2015 (9 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (13 artículos)

AGOSTO 2015 (13 artículos)

JULIO 2015 (12 artículos)

JUNIO 2015 (13 artículos)

MAYO 2015 (11 artículos)

ABRIL 2015 (10 artículos)

MARZO 2015 (13 artículos)

FEBRERO 2015 (12 artículos)

ENERO 2015 (13 artículos)

DICIEMBRE 2014 (13 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (13 artículos)

OCTUBRE 2014 (13 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (12 artículos)

AGOSTO 2014 (14 artículos)

JULIO 2014 (12 artículos)

JUNIO 2014 (11 artículos)

MAYO 2014 (10 artículos)

ABRIL 2014 (13 artículos)

MARZO 2014 (11 artículos)

FEBRERO 2014 (11 artículos)

ENERO 2014 (9 artículos)

DICIEMBRE 2013 (11 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (12 artículos)

OCTUBRE 2013 (12 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (13 artículos)

AGOSTO 2013 (5 artículos)

JULIO 2013 (13 artículos)

JUNIO 2013 (13 artículos)

MAYO 2013 (12 artículos)

ABRIL 2013 (11 artículos)

MARZO 2013 (14 artículos)

FEBRERO 2013 (10 artículos)

ENERO 2013 (12 artículos)

DICIEMBRE 2012 (14 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (12 artículos)

OCTUBRE 2012 (11 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (11 artículos)

AGOSTO 2012 (11 artículos)

JULIO 2012 (12 artículos)

JUNIO 2012 (11 artículos)

MAYO 2012 (11 artículos)

ABRIL 2012 (12 artículos)

MARZO 2012 (13 artículos)

FEBRERO 2012 (15 artículos)

ENERO 2012 (12 artículos)

DICIEMBRE 2011 (11 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (12 artículos)

OCTUBRE 2011 (11 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (12 artículos)

AGOSTO 2011 (14 artículos)

JULIO 2011 (15 artículos)

JUNIO 2011 (12 artículos)

MAYO 2011 (13 artículos)

ABRIL 2011 (11 artículos)

MARZO 2011 (1 artículos)

PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familia Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeosHEMEROTECA
Sobre Nosotros Servicios Legal Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Accede a nuestros RSS
Accede a nuestros RSS