Según cifras oficiales de la Organización Mundial de la Salud, cada año se realizan más de 70 millones de abortos quirúrgicos en todo el mundo, lo que convierte esta práctica en la primera causa de mortalidad a nivel mundial.

Las cifras son especialmente elevadas en Estados Unidos, donde se cometen 3.000 abortos cada día según Worldometer.

El pasado 22 de enero, cerca de 100.000 personas participaron en una de las marchas por la vida más relevante a nivel mundial, y que se celebra cada año en Estados Unidos desde 1974.

El arzobispo de San Francisco (Estados Unidos) Salvatore Cordileone, presidió la Misa celebrada con motivo de la marcha provida, donde calificó el aborto como parte fundamental de un vigente "secularismo hiperagresivo y anticristiano".

El aborto, "sacramento sagrado" de una religión demoníaca

Tras enumerar lo que considera las características de "una religión propia" que supone este secularismo -dogmas infalibles, rituales, santos y credos- el arzobispo indicó que el aborto "se ha convertido en su sagrado sacramento, la doctrina y práctica sobre las cuales se construye todo su sistema de creencias".

Cordileone continuó su homilía comparando el aborto con las "religiones paganas, demoníacas" del mundo antiguo, en las que se "sacrificaban a los demonios sus propios hijos, derramando sangre inocente".

En este sentido, el arzobispo mencionó la promesa del gobernador demócrata de California Gavin Newsom de convertir el estado en un "santuario" dedicado al aborto, "es decir, un estado santuario para matar a lo inocentes, un santuario para el culto a Moloch", dijo en referencia al ídolo bíblico asociado a los sacrificios de niños.

Es aquí donde el prelado encuentra el sentido de la "reacción visceral y violenta a cualquier regulación mínima del aborto en la ley", incluso las que podrían ser "razonables" para no pocos partidarios del aborto "como el consentimiento informado y el consentimiento de los padres".

 “No debería sorprender que el primero en denunciar la Ley del Latido del Corazón de Texas fue el Templo Satánico, y precisamente alegando la privación de libertad religiosa: ellos necesitan el aborto para realizar sus rituales religiosos”, indicó.

"Continuaremos defendiendo la vida"

Aseguró vivir "un momento crucial mientras rezamos con gran esperanza por una decisión de la Corte Suprema que respete este principio sagrado", en referencia al actual debate del caso Dobbs v. Jackson, que podría prohibir el aborto después de las 15 semanas de gestación.

Mons. Cordileone advirtió que "incluso con la decisión correcta no podemos disminuir nuestros esfuerzos" en la defensa de la vida. "El demonio no se detendrá hasta que sea derrotado y regrese definitivamente al infierno cuando Nuestro Señor regrese", añadió.

Por ello, concluyó enviando a los asistentes un mensaje de ánimo y esperanza en la defensa por la vida: "Siempre habrá ataques contra la dignidad de la vida humana. Continuaremos trabajando para construir una cultura de la vida, defendiendo la vida".

El Prelado también remarcó la importancia de dedicar “amor, apoyo y todo lo que necesiten a las mujeres con embarazos en crisis, para sepan que son valoradas, respetadas y que tienen amigos caminando junto a ellas en ese momento de angustia, dándoles la oportunidad de tomar la decisión más feliz de todas, la decisión de la vida”.

 “Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa”, recordó el arzobispo de San Francisco. “Sabremos que tendremos motivos para alegrarnos, porque sabremos que estamos complaciendo a Dios: ‘Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos’”, concluyó.

Aquí puedes ver la homilía completa del arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone.