El Parlamento Europeo acaba de aprobar la mañana de este jueves una resolución, no vinculante, en la que pide a los estados que el aborto sea considerado un derecho fundamental en la UE. La votación ha tenido 336 votos a favor, 163 en contra y 39 abstenciones.

La moción aprobada, promovida por los liberales demócratas (Renew), los socialdemócratas (S&D) y la izquierda, no es vinculante, y pide que se traslade al Consejo Europeo y a la Comisión una petición para que el aborto sea añadido la Carta Europa de derechos Fundamentales.

Las entidades provida contrarias a esta declaración recuerdan que 

- La Unión Europea no tiene competencias en materia de aborto.
- La modificación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE requeriría unanimidad en el Consejo (donde cada Estado miembro de la UE tiene un voto; cualquier país podría bloquearlo).
- El ámbito de aplicación de la Carta está limitado por la propia Carta (por ejemplo, la aplicación de la legislación de la UE).
- Y denuncian que el Europarlamento se salga de sus competencias presionando a determinados Estados miembros.

Ciudadanos vota dividido

En el caso español, la resolución de la Eurocámara ha sido apoyada por los eurodiputados del PSOE y sus aliados de Sumar, Podemos, Junts, PNV, ERC y BNG. En contra han votado los parlamentarios del Partido Popular y de Vox, mientras que la delegación de Ciudadanos se ha dividido: la mayoría ha votado a favor, pero José Ramón Bauzá y Susana Solís han votado 'no'.

La Eurocámara imita así a Francia, que en marzo modificó su constitución para considerar el aborto como un derecho que no se puede negar. A su vez, Francia imitaba a un precedente poco ejemplar: antes que ella, sólo la dictadura comunista de Tito en Yugoslavia había incluido en aborto en su Constitución como un derecho.

"Nunca puede ser un derecho" 

Antes de la votación, los obispos de toda Europa reiteraron su "no" al aborto, ya que "nunca puede ser un derecho fundamental" y que va "en dirección contraria a la promoción real de la mujer y de sus derechos".

Así se pudo leer en una declaración de COMECE, el organismo que reúne a las Conferencias Episcopales de la Unión Europea, titulada Sí a la promoción de la mujer y al derecho a la vida, no al aborto y a la imposición ideológica, publicada en vísperas de la votación sobre la inclusión del aborto como derecho en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE.

"Trabajemos por una Europa en la que las mujeres puedan vivir su maternidad libremente y como un don para ellas y para la sociedad, y en la que ser madre no sea en ningún caso una limitación para la vida personal, social y profesional", afirmaron los prelados.