Retrouvaille es un programa católico de acompañamiento a parejas y matrimonios en crisis, que nació en Quebec en 1977, llegóa México en 1992 y desde allí se extendió a muchos países hispanos, incluyendo España. Hoy está presente en más de 20 países. Su web en España es www.retrouvaille.es

El Papa Francisco -como ya hizo años antes su predecesor Benedicto XVI- ha recibido a 600 miembros de Retrouvaille en el Aula Pablo VI, ha alabado su vocación y les ha animado a perseverar dedicando tiempo a acompañar a los cónyuges en crisis con paciencia, respeto y disponibilidad.

Una pareja peleada, separada o en crisis puede acudir a su retiro de fin de semana, y a partir de ahí iniciar un proceso semanal de seguimiento o acompañamiento en 12 sesiones.

"No debemos tener miedo a la crisis; la crisis nos ayuda a crecer y lo que tenemos que cuidar es no caer en el conflicto, porque cuando caes en el conflicto cierras tu corazón y no hay solución al conflicto o casi no hay solución", comentó el Papa Francisco, que distingue entre "conflicto" y "crisis".

"La crisis te hace bailar un poco, te hace sentir lo malo a veces, pero puedes salir de la crisis, siempre y cuando salgas mejor. No podemos salir igual: o salimos mejor o peor. Esto es importante. Y es difícil salir de la crisis solo, todos debemos salir siempre en crisis. ¡No tengan miedo de la crisis, tened miedo del conflicto!"

Recordó además que sobre las crisis familiares, la Exhortación Amoris laetitia dedica toda una sección.

En este vídeo breve, explican en qué consiste Retrouvaille sus coordinadores en México, Jaime y Gloria Guerra

El Papa también habló de las 'heridas', una palabra que forma parte del vocabulario diario de Retrouvaille. "Son parejas heridas que han pasado por la crisis y se han curado; "y por ello son capaces de ayudar a otras parejas heridas”, señaló el Pontífice.

"Hay una gran necesidad de personas, de cónyuges que sepan dar testimonio de que la crisis no es una maldición, es parte del camino, y una oportunidad, y también nosotros, sacerdotes y obispos, debemos recorrer este camino, mostrar que la crisis es una oportunidad. De lo contrario, seríamos sacerdotes u obispos encerrados en nosotros mismos, sin un verdadero diálogo con los demás. En el diálogo real siempre hay crisis”, advierte.

Más allá del “discurso teórico, una exhortación piadosa", las parejas veteranas de Retrouvaille ayudan a otras, siendo “testigos de la vida” con su experiencia. Tanto el buen samaritano como Cristo resucitado asumen y muestran sus heridas, y con sus heridas ayudan a otros.

Un tercer tema que abordó el Papa fue el "acompañamiento", palabra muy repetida y exigida en el Sínodo de 2014-2015 sobre la familia. Las parejas veteranas de Retrouvaille acompañan con su experiencia que nace "desde abajo", "como suele ocurrir cuando el Espíritu Santo hace surgir nuevas realidades en la Iglesia que responden a nuevas necesidades”.

Se parecen estas parejas a Jesús con los discípulos de Emaús: "Camina junto a ellos por el camino, sin ser reconocido. Escucha su crisis. Les invita a contar, a expresarse. Y entonces les redime de su necedad, les sorprende revelándoles una perspectiva diferente, que ya existía, que ya estaba escrita, pero que no habían entendido: no habían comprendido que Cristo tenía que sufrir y morir en la cruz, que la crisis forma parte de la historia de la salvación, esto es importante: la crisis forma parte de la historia de la salvación".

"Y la vida humana no es una vida de laboratorio o una vida aséptica con nada, todo... como empapado en alcohol para que no sean cosas extrañas, no. La vida humana es una vida en crisis, una vida con todos los problemas que se presentan cada día. ... Y entonces ese hombre, ese caminante se detiene a comer con ellos, se queda con ellos: pierde el tiempo con ellos".

Acompañar, para Francisco significa "perder tiempo" para estar cerca de las situaciones de crisis.

Y a menudo, afirmó, se necesita mucho tiempo, se necesita paciencia, respeto y disponibilidad.

Julia y Luis Ernesto, de México, explican cómo les ayudó Retrouvaille