Francia despierta. Y lo hace con fuerza. En lo espiritual y en lo social. De unos años a esta parte se ha ido produciendo un renacer espiritual en la laicísima Francia, con varios obispos que se han convertido en la vanguardia de la Nueva Evangelización. Unos rayos de luz donde parecía que sólo habría oscuridad para la Iglesia.
 
Sin pretenderlo, el gobierno laicista de Hollande también ha contribuido a despertar a una parte de la sociedad que parece adormecida y que una vez despiertos se han percatado de que no son tan pocos como podían imaginar. Hace más de un año se planteaba la polémica ley que permitía el llamado matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parte de estas parejas. Y esto cambió todo.
 
Poco a poco y de manera espontanea se fue desarrollando una oposición social a esta ley que ha desembocado en un movimiento familiar de resistencia histórico. No se había visto algo igual y en gran parte liderado por una juventud francesa que ha dicho: aquí estamos. Así surgieron las veladas, concentraciones silenciosas de oración con velas. Y a pesar de ello el Ejecutivo socialista se empleó violentamente contra ellos y contra las masivas manifestaciones formadas por familias con niños y con mujeres embarazadas o sacerdotes.
 
La semilla estaba echada. Sólo faltaba saber qué frutos daba. Y éstos comienzan a llegar. Ya en verano miles de jóvenes franceses abarrotaban las universidades católicas para formarse y dar el salto a la política para que la voz de los cristianos se oiga en la sociedad. Y todo gracias a Hollande, muy a su pesar, y sus leyes antifamilia.
 
Ahora todo este movimiento se ha concretado y en Francia habrá para las próximas elecciones europeas del próximo mes de mayo una gran lista provida y profamilia. Su nombre es Force Vie y surge como respuesta a una “Francia y Europa que están perdiendo sus valores, una sociedad individualista, relativista y materialista, carente de trascendencia que ha emergido gradualmente”.
 
Con el objetivo de recoger y aunar el movimiento de la Manif por Tous esta fuerza provida ya tiene a sus candidatos para las elecciones y cuya líder será Christine Boutin, exministra y diputada nacional y tradicional militante católica y provida francesa. Como cabezas de lista regionales también aparecen otros destacados miembros de grupos profamilia.
 
En Famille Chrétienne esta nueva fuerza que promete dar mucha guerra explica cuáles son sus objetivos de cara a las europeas. En este sentido, Boutin deja claro que “las personas que forman Force Vie (Fuerza de Vida) no quieren que los valores judeo-cristianos desaparezcan” y apuesta por “poner al hombre en el centro de las decisiones”.

 
Por su parte, Antoine Renard, durante cuatro años presidente de la Federación de Asociaciones de Familias Católicas en Europa (FAFCE) y otro de los candidatos, pone de manifiesto lo que ocurría hasta el momento: “nuestras creencias son compartidas por muchos pero hoy nadie lo anuncia. Por ello, tras su experiencia europea considera que los futuros comicios “son una oportunidad para poner las cosas en su lugar” impulsando unos “fuertes valores”. Además, Tobias Teuscher se pregunta “cómo es posible hacer leyes responsables para promover el bien común si no están condicionadas en el fondo por el alma”.
 
Ante una Europa relativista y centrada exclusivamente en lo económico, Christine Boutin quiere resaltar otro aspecto de cara a las europeas. “Estoy convencida de que estas elecciones europeas serán el gran evento de las convicciones”, afirmaba tajante y explicaba que en “ningunas elecciones durante 20 años se ha hecho esta pregunta: ¿cuál es el valor del hombre? Hoy queremos traer esta pregunta y hacerla el centro de las preocupaciones europeas y nacionales. Todas las personas, independientemente de su condición, son necesarias y esenciales para el todo”.
 
Durante la entrevista, el también candidato Tobias Teuscher puso sobre la mesa y como elemento principal los “valores no negociables” de los que tanto hablaba Benedicto XVI y que son según el representante de Force Vie “relativos a la dignidad de las persona humana y de la vida”. Y es que según Boutin, “la dignidad del hombre ha de ser considerada en su conjunto y no en pedazos”.
 
Aunque son conscientes de la dificultad de su empresa confían en dar la sorpresa, como la ha dado en toda Europa este movimiento familiar de resistencia comandado por jóvenes. Y al igual que el movimiento social ha precedido a esta lista electoral, también pretende que este modelo de Francia se exporte a Europa y se pueda crear un gran grupo provida en el parlamento europeo. “Lo que podemos hacer es transferir nuestro entusiasmo para encontrar socios en otros Estados miembros y por lo tanto poner la levadura en la masa”, afirmaba Teuscher.
 
Christine Boutin es la cara más conocida de esta lista provida pues su currículum en Francia la avala. Su lucha a favor de la familia y el odio que despierta en el lobby gay y abortista son sus principales credenciales. Sin embargo, ella ha dejado claro que el relevo lo tienen que tomar los jóvenes católicos franceses que vienen pisando fuerte. Ella simplemente quiere ir abriendo camino.
 
Boutin ha dedicado buena parte de su vida política a la causa provida y a hacer oir la voz cristiana en la política. Desde 1995 es consultora del Pontificio Consejo para la Familia y en 1993 participó en la fundación de la Alliance pour les droits de la vie, la principal agrupación provida francesa. Además, fundó el Partido Demócrata Cristiano, ahora integrado en la UMP, y fue ministra de Vivienda con Nicolas Sarkozy. Ahora ha dejado el partido que ella misma creó y ha decidido centrar sus esfuerzos en aquello que tanto ha amado y que ahora puede manifestarse de manera masiva, la vida y la familia.