El Papa celebró este miércoles la Audiencia General en la Plaza de San Pedro del Vaticano. Francisco continuó con su ciclo de catequesis sobre el celo apostólico y la figura de San Pablo y habló, en esta ocasión, sobre los mártires, "hombres y mujeres de todas las edades, lenguas y naciones que han dado la vida por Cristo".

"Hoy nuestra mirada se dirige no a una única figura, sino al grupo de los mártires, hombres y mujeres de todas las edades, lenguas y naciones que han dado la vida por Cristo. Después de la generación de los Apóstoles, han sido ellos, por excelencia, los 'testigos' del Evangelio", comenzó diciendo.

No se trata de héroes

"La palabra 'martirio' deriva del griego martyria, que significa precisamente testimonio. Sin embargo, enseguida en la Iglesia se usó la palabra mártir para indicar a quien daba testimonio hasta el derramamiento de la sangre", añadió el Papa.

Sin embargo, el Pontífice, advirtió de algo. "Los mártires no deben ser vistos como 'héroes' que han actuado individualmente, como flores que han brotado en un desierto, sino como frutos maduros y excelentes de la viña del Señor, que es la Iglesia", apuntó.

"En particular, los cristianos, participando asiduamente de la celebración de la Eucaristía, eran conducidos por el Espíritu a configurar su vida en la base de ese misterio de amor: es decir, sobre el hecho que el Señor Jesús había dado su vida por ellos, y por tanto también ellos podían y debían dar la vida por Él y por sus hermanos", añadió.

El Papa volvió a incidir en que hoy los mártires son muy numerosos. "Hoy, queridos hermanos y hermanas, recordamos a todos los mártires que han acompañado la vida de la Iglesia. Estos, como ya dije tantas veces, son más numerosos en nuestro tiempo que en los primeros siglos".

"Los mártires, imitando a Jesús y con su gracia, convierten la violencia de quien rechaza el anuncio en una ocasión suprema de amor, que llega hasta el perdón de los propios verdugos. Si bien son solo algunos a los que se les pide el martirio, 'todos deben estar prestos a confesar a Cristo delante de los hombres'", aseguró el Papa.

Francisco habló de los cristianos martirizados más recientemente. "Quisiera concluir recordando el testimonio cristiano presente en cada rincón de la tierra. Pienso, por ejemplo, en Yemen, una tierra desde hace muchos años herida por una guerra terrible, olvidada, que ha dejado tantos muertos. Precisamente en esta tierra ha habido testimonios luminosos de fe, como el de las hermanas Misioneras de la Caridad", expresó. 

Aquí puedes ver íntegra la Audiencia General del Papa en el Vaticano. 

"No se debe nunca asesinar en nombre de Dios, porque para Él somos todos hermanos y hermanas. Pero juntos se puede dar la vida por los otros. Recemos para que no nos cansemos de testimoniar el Evangelio también en tiempo de tribulación", concluyó.