La Santa Sede ha confirmado este viernes a través de un comunicado del jefe de prensa del Vaticano, Greg Burke, que el Papa Francisco visitará las repúblicas bálticas de Lituania, Letonia y Estonia, países que actualmente forman parte de la Unión Europea y que en el pasado formaron estaban bajo el yugo soviético.

El viaje del Papa se realizará entre los días 22 y 25 de septiembre de este año. A falta del programa oficial la Santa Sede sí ha informado que visitará las ciudades de Vilnius  y Kaunas en Lituania; Aglona y Riga en Letonia; y Tallín en Estonia.


Pese a su cercanía y a ser siempre asociados como países bálticos, los tres son muy diferentes entre ellos en el ámbito religioso. Lituania es un país que pese a la cercanía con Rusia y al paso del comunismo se mantiene mayoritariamente católica, con un 70% de la población, de la cual la mayoría es prácticante.

Por su parte, en Estonia la Iglesia Católica es una minoría prácticamente testimonial. Apenas hay 6.000 católicos y este es considerado el país más ateo del mundo, con más de un 80% de personas que se declaran sin religión.

Mientras tanto, Letonia se sitúa entre ambos. Allí, conviven importantes comunidades ortodoxas y católicas, siendo un 25% de la población declarada católica. También existe una minoría importante protestante así como de no creyentes.


Actualmente, estos países son un foco de fricción entre Rusia y la OTAN, donde los países de la Alianza Atlántica mantienen tropas y vigilancia aérea ante la influencia expansionista de Vladimir Putin.

Recientemente, el Vaticano también confirmaba la visita del Papa a Suiza. Concretamente, el próximo 1 de junio viajará a Ginebra invitado por el Consejo Mundial de Iglesias (WCC), para hablar de las iniciativas de éste por la paz en el mundo.