«Estamos muy lejos de una corrección y digo que es un daño para la Iglesia discutir sobre estas cosas públicamente. “Amoris laetitia” es muy clara en su doctrina y podemos interpretar toda la doctrina de Jesús sobre el matrimonio, toda la doctrina de la Iglesia en 2000 años de historia».

Así se pronunció el cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en una entrevista con Fabio Marchese Ragona, del Tgcom24, en el ámbito del programa Estancias vaticanas. 

El cardenal se refería a los debates sobre el texto de “Amoris laetitia” y lo que afirma sobre la situación de las personas en uniones irregulares que quieren comulgar, y sobre la carta de las "dubia" (dudas) de cuatro cardenales que piden explicaciones y aclaraciones al Papa (Walter Brandmüller, Raymond Leo Burke, Carlo Caffarra e Joachim Meisner). A Müller no le gusta esta carta y dice que cree que las explicaciones no son necesarias. 

El cardenal Burke habló en varias ocasiones de una posible «corrección formal» al Papa por parte de los cardenales, en caso de que no llegara ninguna respuesta. En una entrevista con Vatican Insider, el cardenal Brandmüller precisó que esta corrección se habría llevado a cabo en primera estancia en «camera caritatis», es decir, con caridad y en privado, y que no sería publicada.




Pero Gerhard Müller comenta ahora a Tgcom24: «sobre todo los cardenales de la Iglesia Romana, tienen derecho de escribir una carta al Papa. Sin embargo me sorprendí porque esta fue hecha pública, casi obligando al Papa a decir “Sí” o “No”. Esto no me gusta. Incluso una posible corrección fraterna al Papa», añadió, «me parece muy lejana, no es posible en este momento, porque no se trata de un peligro para la fe, como Santo Tomás dijo».

El Prefecto del ex-Santo Oficio continuó: «Estamos muy lejos de una corrección y digo que es un daño para la Iglesia discutir sobre estas cosas públicamente». 

El cardenal alemán cree que el Papa Francisco «pide discernir la situación de estas personas que viven en una unión no regular, es decir no según la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio, y pide ayudar a estas personas a encontrar un camino para una nueva integración en la Iglesia según las condiciones de los sacramentos, del mensaje cristiano del matrimonio. Pero yo no veo ninguna contraposición: por una parte tenemos la doctrina clara sobre el matrimonio, por otra, la obligación de la Iglesia de preocuparse por estas personas en dificultades».