El Papa Francisco, como es costumbre en sus viajes en avión, ha saludado y charlado un rato con los periodistas que le acompañan en el vuelo rumbo a México.

El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, ha dado la bienvenida al Santo Padre, de parte de los 76 periodistas, “al inicio de este bellísimo viaje intercontinental”. Lombardi ha asegurado que este viaje “nos emociona mucho” y que “sabemos que es un viaje que usted ha deseado mucho, tanto por el encuentro con el Patriarca como por el encuentro con el pueblo mexicano”.

El Pontífice ha dado las gracias a los periodistas por el trabajo que harán. Y ha explicado que es un “viaje muy intenso, demasiado apretado, pero muy querido: tanto por mi hermano Kirill, como por mí y también por los mexicanos”.

El Santo Padre ha contado una anécdota sucedida este miércoles al inicio de la audiencia general. La decana del grupo de periodistas, la mexicana Valentina Alazraki, corresponsal de Televisa, le regaló a Francisco todas las películas de Cantinflas “como para hacerme entrar en el túnel del tiempo”. Y así –ha explicado– "entré en México por la puerta de Cantinflas, que hace reír bien".

El Papa ha añadido que su deseo “más íntimo es pararse delante de la Virgen de Guadalupe, ese misterio que se estudia, se estudia, se estudia y no hay explicaciones humanas”. Ha recordado con humor la frase que se atribuye a veces a algunos mexicanos, que dicen “yo soy ateo, pero soy guadalupano”.

La periodista mexicana Valentina Alazraki en el avión ha regalado al Pontífice un típico sombrero mexicano con motivos florales, una imagen de la Virgen de Guadalupe, otra del propio Papa Francisco y el mapa de México.

La periodista explicó que tanto San Juan Pablo II como Benedicto XVI en sus respectivas visitas a México se lo pusieron y “ahora era su turno”. “Este sombrero llegó desde Cuba, una familia mexicana se lo llevó a Cuba (durante su visita en el pasado mes de septiembre) pero no se lo pudo entregar y me lo dio a mí para que lo hiciera”, dijo Alazraki.

Otro curioso obsequio fue un par de zapatos blancos que le entregó el periodista de TV Azteca Javier Alatorre y un paquete de café colombiano del periodista Nestor Ponguta de Radio Caracol. El Papa también firmó un ejemplar de su libro-entrevista “El nombre de Dios es Misericordia”.

El Pontífice destacó que este es el último viaje en el que les acompañara Alberto Gasbarri. Se jubila después de trabajar desde hace 47 años para el Vaticano y desde hace 37 como encargado de organizar los viajes papales. Su lugar lo ocupará desde ahora Mauricio Rueda Beltz, colombiano de la Secretaría de Estado del Vaticano, a quien el Papa dio la bienvenida.

El avión de la compañía Alitalia partió en la mañana del viernes desde Roma las 8:24 horas del Aeropuerto Internacional Fiumicino, con llegada a Cuba a las 2 p.m. hora local, después de poco más de doce horas de vuelo.