El Papa Francisco pone rumbo a México este viernes, 12 de febrero. Por eso, tal y como es habitual, unos días antes de emprender su viaje apostólico ha enviado un vídeomensaje al pueblo que le acogerá próximamente.

[No confundir este vídeo mensaje con la entrevista colectiva por vídeo de Notimex que detallamos aquí; nota de ReL]

Así, el Santo Padre asegura que “estoy contento” y “siento una gran alegría”. Asegurando que “siempre tuve un recuerdo especial en mi oración por todos los mexicanos”, el Papa indica que “los llevo dentro de mi corazón, ahora podré visitarlos y pisar esa bendita tierra, tan amada de Dios, y tan querida de la Virgen María”.

En el vídeo, Francisco responde a una pregunta: “¿Y qué pretende el Papa con este viaje?”. La respuesta –asegura– es inmediata y sencilla: “Deseo ir como misionero de la misericordia y de la paz; encontrarme con ustedes para confesar juntos nuestra fe en Dios y compartir una verdad fundamental en nuestras vidas”. Y esa verdad es “que Dios nos quiere mucho, que nos ama con un amor infinito, más allá de nuestros méritos”.

Por otro lado, el Pontífice subraya que quiere estar “lo más cerca posible de ustedes”, pero de modo especial “de todos aquellos que sufren, para abrazarlos y decirles que Jesús los quiere mucho, que Él siempre está a su lado”.

Reconoce alegrarse al saber que se están preparando para el viaje con mucha oración. Por esta razón, el Papa precisa que “la oración ensancha nuestro corazón y lo prepara para recibir los dones de Dios”. La oración –añade– ilumina nuestros ojos para saber ver a los demás como los ve Dios, para amar como ama Dios. De este modo, Francisco también les agradece mucho que recen por él.

Finalmente, el Papa les confía otro de sus deseos más grandes: “poder visitar la casa de la Virgen María”. Así, explica que “como un hijo más, me acercaré a la Madre y pondré a sus pies todo lo que llevo en el corazón”

El Santo Padre reconoce que “es lindo poder visitar la casa materna, y sentir la ternura de su presencia bondadosa”. Allí, en la Basílica de Guadalupe, el Papa mirará a los ojos de la Virgen “y le suplicaré que no deje de mirarnos con misericordia, pues ella es nuestra madre del Cielo”.

Para concluir su mensaje, confía a María desde ahora su viaje y “a todos ustedes, mis queridos hermanos mexicanos”.