El Papa Francisco recibió este miércoles por la tarde en el Vaticano al presidente de Rusia,­ Vladimir Putin, quien llegó desde la Expo de Milán 2015 con casi una 1,20 hora de atraso. Entró en la Sala de San Ambrosio a las 18,14. En la Sala del Troneto, pocos minutos después el Santo Padre se le acercó y en alemán le dijo ´bienvenido´.

El Pontífice le pidió a Putin que entrara antes que él. Se le veía muy serio aunque cordial, su fisionomía cambió un poco hacia el final.

Ambos se sentaron en la escribanía en silencio por unos instantes hasta que salieron los periodistas y las personas que le acompañaban. El Papa se valió de un intérprete que era sacerdote y Putin tenía el suyo. El encuentro privado duró 50 minutos, hasta que entró la comitiva.

Durante la foto de grupo a Francisco ya se le veía más cordial. En el intercambio de regalos, Putin le indicó al Papa: “Esta es la iglesia de San Salvador, destruida en la época soviética y reconstruida, este bordado ha sido hecho a mano con hilo de oro”.

[Lea la historia de ese templo aquí, en el punto 8. Nota de ReL] 

El Santo Padre le regaló el medallón del Ángel de la Paz, un sobre-relieve de casi 20 centímetros y le explicó: “Este es un medallón hecho por un artista del siglo pasado. Es el ángel de la paz que vence todas las guerras y habla de solidaridad entre los pueblos”.

El Pontífice le entregó este presente junto a una copia de la exhortación sobre la ´Alegría del Evangelio´, que tiene tantas reflexiones religiosas, humanas, geopolítica y sociales.

Hacia el final, Putin le dijo al Papa a través del intérprete: “fue un gran placer y honor encontrarle, hasta la próxima”.

El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi en un briefing a continuación del encuentro entre Francisco y el presidente Putin indicó: “Como se podía prever en el contexto de la situación mundial, el coloquio ha sido dedicado principalmente al conflicto en Ucrania y en Oriente Medio”.

Sobre Ucrania, prosiguió Lombardi, “el Papa afirmó que es necesario empeñarse en un sincero y gran esfuerzo por la paz, y se coincidió sobre la importancia de reconstituir un clima de diálogo y que todas las partes se empeñen en cumplir el tratado de Minsk”.

El Santo Padre consideró también que es “esencial el empeño para enfrentar la grave situación humanitaria” y que para ello “es necesario asegurar el acceso de los operadores humanitarios con la contribución de todas las partes para lograr una progresiva distensión en la Región”.

Sobre Oriente Medio, en Siria e Irak, precisó el director de la Oficina de Prensa, “fue confirmada la urgencia de encontrar la paz con la colaboración de la Comunidad Internacional, asegurando mientras tanto las condiciones necesarias para la vida de todas las componentes de la sociedad, incluidas las minorías religiosas, en particular la de los cristianos”.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la audiencia, el ministro de Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov se reunió con el secretario para las Relaciones con los Estados, Mos. Gallagher, y hablaron sobre Ucrania y Medio Oriente.

El cardenal Parolín no se encontraba en Roma puesto que viajó a Medio Oriente para la consagración de una nueva iglesia.