Según informa el blog Rorate Caeli, que es habitualmente fuente segura y de calidad en cuanto a informaciones concernientes al mundo tradicionalista, el Papa recibió al superior general de la Hermandad de San Pío X, Bernard Fellay, en algún momento de los últimos siete meses.


El encuentro tuvo lugar en la Casa Santa Marta y no fue "fortuito" (desde la elección de Francisco "han tenido lugar muchos encuentros off the record precisamente porque vivir en Casa Santa Marta le hace mucho más accesible y disponible que los pontífices anteriores"): "No, no fue así en absoluto. El Papa fue debidamente informado antes y se encontró con monseñor Fellay formalmente. El encuentro aparentemente fue breve y cordial". En orden a proteger sus fuentes, Rorate Caeli no precisa las personas que estuvieron presentes ni la fecha exacta, aunque lo sitúa en la segunda mitad del pontificado de Jorge Mario Bergoglio.

Y concluye: "Según parecen entender nuestras fuentes, el Papa tiene un auténtico interés en resolver esta situación".

A esta noticia desvelada por Rorate Caeli ha añadido después en Vatican Insider el vaticanista Andrea Tornielli que "el encuentro tuvo lugar en las primeras semanas de 2014", tras una invitación a cenar en Casa Santa Marta que cursaron a monseñor Fellay el obispo Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, y el arzobispo Augustin Di Noia, vicepresidente de dicha comisión (que preside el prefecto de la Doctrina de la Fe, el cardenal Gerhard Müller). Junto con el superior de la Hermandad de San Pío X estaba otro sacerdote de la Fraternidad, el padre Emmanuel De Taveau.

Por su parte, la Hermandad de San Pío X explicó, en la línea de la información de Tornielli, que el encuentro duró unos segundos y se limitó a un saludo de cortesía.

La Hermandad de San Pío X fue fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre (19051991) en 1970 para continuar la formación sacerdotal tal como lo hacía la Iglesia hasta el Concilio Vaticano II. Monseñor Fellay fue uno de los cuatro obispos consagrados por monseñor Lefebvre en 1988 sin permiso del Papa y excomulgados entonces, y a quienes Benedicto XVI levantó dicha pena en 2009. A partir de entonces comenzaron unas conversaciones doctrinales con vistas a un acuerdo canónico que no llegó a producirse, quedando de facto suspendido el proceso a mediados de 2012.

En una entrevista concedida a Dici, órgano de expresión de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), el pasado 11 de abril, monseñor Fellay declaró que, tras la elección del Papa Francisco, "ha habido una aproximación ´no oficial´ de Roma para retomar el contacto con nosotros, pero nada más, y yo no he solicitado aduciencia como hice tras la elección de Benedicto XVI. En mi opinión, actualmente las cosas son muy simples: estamos como estábamos. Algunos han concluido de los contactos mantenidos en 2012 que yo planteaba como principio supremo la necesidad de un reconocimiento canónico. La conservación de la fe y de nuestra identidad católica tradicional es prioritaria y sigue siendo nuestro primer principio". Monseñor Fellay aludía así a críticas internas que le acusaron de estar dispuesto a hacer demasiadas cesiones para alcanzar un acuerdo canónico.

Uno de los cuatro obispos, Richard Williamson, expulsado de la Hermandad de San Pío X en 2012 por desobediencia reiterada en ese sentido, declaró el pasado 3 de mayo que Roma habría ofrecido a la FSSPX, y ésta aceptado, "un ´reconocimiento de tolerancia´, sin necesidad de acuerdo formal ni de documento firmado como los que suscitaron tanta oposición en las negociaciones con Roma en la primavera y el verano de 2012".