El nuevo arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, Mario Poli, ha explicado a la agencia católica argentina AICA algunas de sus últimas conversaciones con el Papa Francisco, llenas de anécdotas. 


»Yo estaba muy tranquilo en La Pampa, estaba tomando mate debajo del árbol y alguien me empujó para acá. Estaba muy contento. Y cuando vine a Buenos Aires, sin saberlo y sin anestesia, el nuncio me dice: "El Papa espera una respuesta generosa: que Usted sea el Arzobispo de Buenos Aires".

»Se ve que se me desencajó la cara en ese momento. Me preguntaban "¿le pasa algo?".Bueno... me pasó un camión por encima, ¿no? Y sin opción... sin opción...

»Le dije, como acostumbré desde chico - yo soy scout desde chico - bueno, Señor, acá estoy. Luego el Papa me llamó para ser el Papa. Perdón... el Papa me llamó a Roma para hacer el pase, no el Papa. [Risas] Hicimos esto, nomás, en tres días. Y bueno eso es lo que quería contarles.

»Después tuve que ir a recibir el palio como los arzobispos de acá. ¡En diez años no había ido a Roma y en el término de un mes tuve que ir dos veces! 


»El Papa está muy contento. Una de las cosas que nos dijo, a mí y al Vicario General (que es Joaquín, quien me acompaña, que fue párroco de aquí, de esta parroquia) El tiene buenos recuerdos y le manda muchos saludos: "la barra de Joaquín".

»El Papa decía que es muy entretenido ser Papa. Con la alegría en el cuerpo que tiene el Papa Bergoglio. Es muy entretenido ser Papa. Sí, hay problemas como en todas las familias pero hay mucha gente que ayuda.  


»Ustedes saben que el Papa Benedicto, que tuvo una actitud virtuosa de renunciamiento, un hombre sabio, le dijo a Dios: "hasta aquí llegó mi amor y le dejó los brazos libres como para que la Iglesia siga". 

»Así que bueno... lo eligen Papa [a Francisco]. Él había ido con una valijita con dos pares de medias, dos calzoncillos, como para venirse de vuelta... y allá se quedó, ¿verdad? Y entre una de las cosas, recuerda que el Papa Benedicto le dejó algo arriba de la mesa, unos papeles en el palacio pontificio.


»El Papa está viviendo en un hotel, el Hotel Santa Marta. Todos, un poquito para chusearlo, le dijimos: "¿Y no vas a ir a ahí al palacio pontificio?" y él, con sorna, nos dice "¿Ahí? ¿para que me afanen? ¡No!"


»En la Curia hay unas hermanas que atienden a los sacerdotes, les hacen la comida - muy sencilla- desde hace muchos años, casi ochenta años que están las hermanas ahí. Estas son más jóvenes.

»Y hay unos pajaritos que siempre el cardenal, en los viente años que estuvo ahí, iba y le tiraba unas miguitas cuando desayunaba[...] a la mañana. Y alguien le regaló dos cardenales [un tipo de pájaros]. Están ahí en una jaula. Todos los días pían y...

»El Papa llama por teléfono y atendió una de las hermanas mayores. Hay dos cardenales, un cabecita y un jilguero. Entonces llama por teléfono el Papa y atiende la hermana mayor y pregunta "¿Quién habla?" (porque el se presenta "yo soy Jorge, del extranjero") Así se ha presentado muchas veces. Cuando atiende alguien que no es el interesado le dice "Jorge, el extranjero". Así que si reciben una llamada así sepan que es el Papa. Entonces la abuela, la hermanita esta, dice "¿Quién habla, el cardenal?" Y él dice "No, el jilguero".


»Después de estas cosas, les digo que el Papa está con mucho entusiasmo. Aquí tenía una cara... que nosotros decimos... ¿viste cuando a las mamás los chicos se le ponen muy caprichosos y dicen: "a mí, nunca una alegría"? Es la frase de la mamá: "¿Acá nunca una alegría?" Bueno, así le decíamos nosotros al Papa: "¿Acá nunca una alegría? Siempre con una cara de velorio bárbara!" Una cara así, adusta (con un corazón de oro).

»Iba a las villas. En las villas hay dos sacramentos que celebrar... hay tres sacramentos: la Eucaristía, la Confirmación y la foto. Uno se tiene que quedar como el muñeco de Mc Donalds y pasan durante hora y media todas las familias para sacar la foto. Y un párroco le dijo "Si vas a venir con esa cara, nos vas a arruinar la foto a todos". Eso le dijo al actual Papa.

»¡Pero resulta que ahora el Papa está hecho una Pascua! Sonríe para todo el mundo, y nosotros los cargamos. "¿Y ahora? Allá nunca una sonrisa y acá sos una Pascua!" Acá sonrisa repartís para todo el mundo. Y él levanta el mentón y dice: "Es el fruto del Espíritu".


»Luego de estas cosas y de otros comentarios que nos hizo percibir que el Papa está muy contento, que lo cuidan mucho, les tengo que decir una noticia que no les va a gustar: el Papa ya no es más argentino. Ya es internacional, católico, universal, pero especialmente se lo han apropiado los tanos [italianos] que lo quieren mucho. Los italianos hablando del Papa "Francisco", "Francesco"... es una cosa impresionante...

»¿Ustedes saben qué es lo que pide él a todos ustedes, no? ¿Qué pide él? Que recemos por él. Él necesita mucha fuerza, nuestra oración. Y si les sobra un Ave María por ahí, lo encajan para mí también.