El pasado martes 4 de junio, Francisco recibió en el Vaticano al patriarca de la Iglesia católica armenia, Nerses Bedros XIX Tarmouni. Durante el acto se acercaron a saludarle diversas otras personas, entre ellas una señora a quien responde en italiano, al despedirla: "El primer genocidio del siglo XX" (en el 38´ del vídeo, ver abajo). La mujer le había explicado que provenía de una familia víctima de aquel horror.

Se calcula que aproximadamente dos millones de armenios cristianos fueron exterminados por los turcos entre 1915 y 1923, dando lugar además a una de las emigraciones más importantes de la centuria. Charles Aznavour, él mismo armenio, les dedicó una de sus canciones más queridas, y Franz Werfel escribió una extraordinaria novela sobre la tragedia, Los cuarenta días del Musa Dagh, donde narra la odisea de un pueblo sin más horizonte que ser masacrado o huir rescatado por el mar.

Pero este hecho histórico no ha tenido siempre el reconocimiento debido. Turquía insiste en negarlo, y cuando Francia incluyó su negación como delito (al ejemplo de la negación del genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial), el gobierno otomano lo interpretó como un mero intento de boicotear el ingreso del país en la Unión Europea.

La sencilla verdad expresada por Francisco, coherente por otro lado con la actitud tradicional de la Santa Sede, sirve de nuevo para llamar la atención de un momento negro en la historia del siglo XX que, por comparación, no ha tenido el impacto en la opinión pública que cabía esperar.