Este martes el Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo en Cataluña, anunciaba la creación de una comisión para investigar los casos de abusos sexuales a menores por parte de representantes de la Iglesia Católica, además de incorporar un nuevo servicio específico de atención a las víctimas.

Esta decisión ha sido tomada por el síndic Rafael Ribó, personaje proveniente del mundo político y concretamente de ICV, partido de izquierda postcomunista y de tintes nacionalistas.

La creación de esta comisión ha sorprendido al arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, por el hecho de que “sólo” contemple a la Iglesia Católica, cuando los abusos a menores se han dado también en otros ámbitos como en el deportivo. Recientemente se conocieron los abusos de un directivo de la Federación Catalana de Natación a una exnadadora cuando era menor de edad.

Abusos que se dan no sólo en la Iglesia

De este modo, el arzobispo de Barcelona ha subrayado que los abusos sexuales "se dan en otros estamentos y en porcentajes más elevados", por lo que ha abogado por defender a las víctimas en todos los ámbitos y estamentos.

Ribó lleva ejerciendo como Síndic de Greuges desde 2004

"Una comisión que viene del Síndic de Greuges tendría que defender a todo el pueblo", ha remarcado Omella, quien ha abogado por la colaboración entre todos para erradicar la lacra de los abusos sexuales a menores.

Según ha recogido la agencia EFE, el purpurado ha explicado que ha tenido reuniones con el Síndic de Greuges en las que le ha transmitido que no le parecía bien una comisión con un ámbito de actuación tan restrictivo, y ha remarcado que si no es una comisión para todas las víctimas "es un poco sectario".

Omella, dispuesto a colaborar por el bien común

Omella ha expresado su disposición a colaborar y trabajar por el bien común en colaboración con todas las instituciones, ayudar a las víctima de abusos, y ha recordado que ha llevado a los tribunales casos y que han cumplido las sentencias.

Respecto a casos en el que el delito haya prescrito, el Síndic de Greuges ha dicho esperar conseguir algún tipo de reparación, entendida como reconocimiento de los hechos, ante lo que Omella ha dicho que harán "lo que digan los jueces".

Además, en un comunicado, la Iglesia ha mostrado su apoyo a las mejoras de la protección de los menores planteadas por el Síndic de Greuges que estén dentro del marco de competencias que le otorga el Estatut y su labor de vigilancia de la actuación de la administración pública --el culto religioso es un ámbito ausente de sus competencias de supervisión, según la Iglesia--, y ha recordado que la investigación de delitos es una función que corresponde al poder judicial