"¿Los niños tienen pene? ¿Las niñas tienen vulva?": esta es la pregunta que formula la autocaravana naranja de HazteOir que circula por Madrid, sustituyendo al autobús censurado el jueves por un juez, cuyo texto decía: “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si naces mujer, seguirás siéndolo”.

Ante la prensa se escenificó la colocación de los "interrogantes quitamultas" que evidencian el absurdo de la censura. 



Primero acudió al Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, donde fue recibido por muchos periodistas.

La prensa logra que una pequeña caravana haga llegar su mensaje a millones de personas, también en el extranjero. Los espectadores podrán preguntarse: ¿por qué no es posible en España afirmar libremente que los niños tienen pene? ¿Por qué debe decirse entre interrogantes y usar trucos para escapar de una censura que recuerda a regímenes autoritarios? ¿Cuál es el poder político tan fuerte que causa estas anomalías? 


  Nacho Arsuaga, presidente de HazteOir, habla con la Policía municipal; la Policía no consiguió encontrar excusa para detener la autocaravana aunque le multaron por hacer publicidad, algo que HazteOir dice que la ley permite a entidades no comerciales 

Ante el Palacio de Cibeles estaba también la Policía municipal.  El digital Actuall, cercano a HazteOir, lo describe así: "El vehículo ha sido detenido en la plaza, llena de periodistas, e inmovilizado por los agentes municipales por incumplir la ordenanza de publicidad, según alegaba el agente. Poco después incluso han amenazado con llamar a una grúa que se llevase el vehículo a la vez que hablaban con la Fiscalía para conocer las órdenes de si permitir o no la circulación de la caravana. Finalmente les ha dicho que sí podían circular y les han permitido marcharse, aunque en el último momento les han puesto una denuncia en relación con la supuesta violación de la ordenanza municipal de publicidad".

Tras tres días de polémica, sigue en la calle y en las redes la crítica a la ideología de género y las llamadas "leyes LGBT" que imponen esta ideología en diez autonomías españolas sigue en la calle. Sigue también rodando por las carreteras madrileñas. El ayuntamiento de Manuela Carmena y Rita Maestre (concejal famosa por asaltar una capilla universitaria con gritos groseros y los pechos al aire) no ha podido encontrar motivos legales para detener el vehículo e incluso la multa (que podría ser de hasta 3.000 euros) por, supuestamente, violar la ordenanza municipal "sobre publicidad" podría quedar en nada: HazteOir insiste en que la norma publicitaria municipal no afecta a las entidades sin ánimo de lucro

HazteOir también pide que liberen al autobús naranja, retenido por las autoridades.

Mientras tanto, incluso entre la izquierda más radical se extiende el convencimiento de que las autoridades no deben multar a una asociación ni entidad por plantear que los niños tienen pene: en la encuesta digital del diario progresista "El País", los contrarios a la prohibición del bus han pasado del 70 al 77% en apenas un día

Pantallazo del 3 de marzo de 2017 a las 16.30 en la web de El País: la desproporcionada persecución contra el bus naranja no gusta; es posterior al dictamen de un juez que constata que no hay delito de odio aunque impide su circulación