Por quinto año consecutivo, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha plantado un falso belén ante el Ayuntamiento, desoyendo más de 2.000 firmas que pedían (y lo siguen pidiendo y aún se puede firmar) "un belén tradicional y digno" en una campaña de Change.org. En una serie de cajas y cajones, como de un desahucio de los que antes decía combatir la alcaldesa, se acumulan objetos viejos en serrín y virutas y papeles de periódico, incluyendo vírgenes y otras figuras religiosas, que dan una sensación de "trasto viejo que hay que tirar a la calle".

Que no es un belén de verdad lo reconoce la autora contratada por el Ayuntamiento, Paula Bosch. "El mío no es un pesebre, ni hebreo, ni católico; la primera que lo dice que soy yo. El mío es un proyecto artístico o una instalación navideña; el pesebre convencional puede verse en el Museo Marés”, ha declarado a la prensa catalana. Ella dice que “lo fácil es hacer un pesebre tradicional con las figuras tradicionales en su cueva o en su establo; lo difícil es hacer propuestas arriesgadas”.

La autora, escenógrafa de profesión, asegura que "nadie tiene tantas Vírgenes en casa como hay en mi Belén. Hay entre ocho y diez pesebres, unos montados, otros entre papel de periódico y burbujas”. Y asegura que para ella la Navidad es como "una obra de teatro" (que es en lo que ella trabaja).

Es el quinto belén polémico y vaciado de significado cristiano que Colau impone a los barceloneses... ha costado 97.000 euros al contribuyente

El proyecto de Bosch empezó en abril cuando se presentó al concurso con otros cinco realizados por arquitectos, escultores y pintores. El coste de su trabajo que podrá verse ante el Ayuntamiento hasta el 6 de enero es de 97.156 euros, frente a los 114.000 y 148.000 de los "belenes" (también estrambóticos cuando no irrespetuosos) de los últimos años.

Pilar Rahola contra el falso belén sin religión

La periodista Pilar Rahola, que suele definirse como agnóstica pero ha escrito sobre la persecución contra los cristianos en el mundo, ha criticado el "pufo" de la Plaza Sant Jaume. "Me temía la gansada de cada año, y con esa poca esperanza metí la nariz entre las vallas, para ver qué feliz ocurrencia nos habría regalado el gobierno Colau. El resultado no fue decepcionante: una vez más, los prejuicios tronados de determinada progresía triunfaban por encima del legado cultural y religioso. Que nada recordara que nos acompañan siglos de tradición católica, más allá de algún buey esquilado y una Virgen perdida entre objetos", escribe en La Vanguardia.

Pilar Rahola a la izquierda y Ada Colau a la derecha; Rahola, agnóstica, critica que se vacíe de significado religioso la Navidad y se insulte a la tradición año tras año

Aunque como montaje le parece "elegante, simpático y poético, y personalmente lo encuentro entrañable", el problema lo ve no en el artista sino en los políticos. Es "la intencionalidad política del Ayuntamiento que, año tras año, late en el mismo sentido: despojar de religiosidad la fiesta religiosa por excelencia, en un proceso de deconstrucción de la memoria y la tradición. Como planteé en el libro S.O.S Cristianos , hay una corriente ideológica de la izquierda, vinculada a severos prejuicios, que no es laica, sino profundamente anticatólica –lo cual no es lo mismo–, y bajo este estigma se toman decisiones políticas".

"Es muy difícil entender cómo se puede celebrar el nacimiento de Jesús, una conmemoración de enorme solemnidad para los creyentes, despojándolo del sentido católico que lo inspira. Es decir, ¿se acepta la Navidad, el pesebre, los camellos, los bueyes, el caganer , pero que nada recuerde que se está conmemorando el inicio de una fe religiosa que ha marcado la esencia social y cultural de nuestra nación, durante dos mil años. ¿Por qué caray hacen un belén, si en realidad detestan hacer un belén?"

Y concluye: "no es laicidad, es anticatolicismo; no es respeto, es menosprecio; no es ideología, es tontería".

Ana Rosa Quintana y sus tertulianos también se quejan

En la tertulia televisiva matinal de Ana Rosa Quintana en Telecinco el 1 de diciembre, tanto la presentadora como los contertulios han criticado también el montaje. «Esto es una vergüenza», «parece un trastero», decían los participantes.

La popular presentadora marcó sus líneas rojas: «A ver, ¿qué estamos celebrando ahora? La Navidad. ¿Y qué celebramos en Navidad? El nacimiento de Jesús. También podríamos celebrar el solsticio de invierno, pero si celebramos la Navidad yo quiero muchos niños Jesús por todas partes», comentó en tono crítico.

Eduardo Inda, colaborador del programa, dijo directamente: «ese belén es una mierda, es una reverenda mierda». Además, continuó diciendo que, incluso, si pudiera, llegaría a «prenderle fuego».

Otra tertuliana, Esther Palomera, dijo que al menos aparece algún Niño Jesús entre las cajas, «Pues mejor que no lo hubiesen puesto», continuó Ana Rosa Quintana, para explicar que «me parece mal que digan que es un belén, es una instalación», respondió Ana Rosa.

El líder del grupo del PP en el consistorio, Josep Bou, ha considerado «una vergüenza» que el gobierno conjunto de Barcelona en Comú (Colau) y los socialistas del PSC se gasten 97.000 euros «en un pesebre que parece un punto verde de recogida de residuos». «En solo tres años Colau ha gastado casi 350.000€ en pesebres estrafalarios, un hecho vergonzoso que demuestra su mala gestión», ha recordado el concejal popular.

De hecho, se ha difundido un vídeo en que Bou conversa con la escenógrafa ante una Ada Colau que se ríe:

- Señora, a sus pies, esto no es un belén, pero es bonito - dice Bou.
- No, no es un pesebre -dice la escenógrafa
- Gracias. Todo el mundo me dice que es un pesebre y digo, “estaré loco yo ahora aquí”. No lo es. Señora, encantado de que me lo diga usted. Tiene su encanto, no es un pesebre -concluye el político.

También el periodista Sergio Fidalgo, de El Catalán, y Jose Javier Esparza critican el absurdo belén trastero de Ada Colau

Quejas en redes sociales e Internet

El digital católico ForumLibertas, ligado a la asociación E-Cristians, ha criticado con fuerza el montaje callejero. "Colau se ríe de las creencias de una parte de la población de Barcelona y ahonda en la visión laicista de la política que impone la alcaldesa, que pretende sacar de la escena pública toda manifestación religiosa y, si no le queda más remedio que permitirla, la desvaloriza, la menosprecia y la vacía de sentido y significado", denuncia en un editorial.

Un montaje de la red que se ríe del "belén" de Colau

En las redes se ha comparado el montaje con una barricada revolucionaria de los CDR ("muy currada"), con trastos viejos para quemar en la noche de San Juan, con unos quincalleros recogiendo trastos, con la basura junto a los contenedores...

 Aquí en Change.org la petición en castellano y catalán para firmar

El belén de 2015 de Ada Colau ante el Ayuntamiento de Barcelona: hay que imaginarse su relación con la Navidad y que la pareja con el bebé es la Sagrada Familia



El belén de 2016, con burbujas estrambóticas: el Niño Jesús, San José y la Virgen están en cajas con virutas, pequeños, a medio sacar

En 2017, unas cartulinas colgadas en unos postes; pero al menos trataban imágenes navideñas como la mula y el buey y la Sagrada Familia

El de 2018 era una estrafalaria "mesa de Navidad" y un babero representaba al Niño Jesús

La obsesión iconoclasta de Ada Colau contra el belén tradicional mereció incluso un corto humorístico de José Mota en RTVE

 Aquí en Change.org la petición en castellano y catalán para pedir un belén respetuoso