“Una de las personas que maté en las Malvinas se llamaba Pradhit Ghandi ¡Nunca olvidaré su nombre! Sus muertes son una carga muy pesada para mí”.

Esto es lo que dice el expiloto argentino Pablo Carballo, combatiente en la guerra de las Malvinas contra los ingleses. Defendiendo las islas, vio cosas horribles que jamás podrá quitarse de la cabeza. Sin embargo, para él hay algo peor: el aborto.

En estos momentos se esta debatiendo en Argentina, en la Cámara de Diputados de la Nación, la despenalización del crimen del aborto. Por este motivo, AICA  recoge su historia de lucha, tanto en la guerra como en su familia.

Pablo recibió entre otras condecoraciones la Cruz al Heroico Valor en Combate, que es el reconocimiento más alto que otorga el ejército argentino.

Sin embargo, él lo tiene claro: “En la guerra comprendí mejor que nunca lo que significa matar a un inocente”.

Reproducimos íntegramente el testimonio por su interés.


»Soy un aviador veterano de la Campaña por la recuperación de nuestras Islas Malvinas. He estado muchas veces a punto de morir y he tenido que tirar contra otros seres humanos (lo que es una pesada carga). Me duelen nuestros muertos, nuestras viudas y nuestros huérfanos, pero también los de ellos, porque allí aprendí lo que la vida vale. 

»Sé que combatí por defender lo nuestro y por una causa justa, sin embargo nunca pude liberarme del dolor de haber quitado la vida a otros seres humanos. Me enteré del nombre de uno de ellos, se llamaba Pradhit Ghandi. ¡Para qué lo habré sabido!, nunca olvidaré su nombre. 

»A partir de ese día comprendí lo terrible que debe ser matar a un inocente. 


El piloto condecorado Pablo Carballo en su juventud


»Actualmente se ha abierto el debate por la ley del aborto y yo creo que también se mata por omisión de defensa. 

»Por ello, aunque coincido con que las mujeres tienen derecho sobre sus propios cuerpos, pues se formaron en un vientre, fueron creciendo, nacieron, tienen un ADN y huellas digitales que las identifican y las hacen un ser único e irrepetible; creo que el hijito que se forma en sus vientres crece, tiene un ADN y huellas digitales que lo identifican y lo hacen único e irrepetible y por lo tanto él también tiene derecho sobre su propio cuerpo. 


»Muchas veces, cuando alguien es asesinado y le cortaron el cuello con un cuchillo, en todos los medios de difusión dicen “fue degollado”, ninguno pone, por ejemplo, que el asesino “interrumpió la continuidad de la cabeza con el cuerpo”, lo cual sería disfrazar la verdad. En cambio casi todos los medios de difusión hablan de la “interrupción del embarazo” y no de “asesinato de un niño inocente, cometido por su madre con complicidad de otros”. 

»Todos sabemos que en la Argentina no existe la pena de muerte, pero estamos debatiendo ¡aprobar por ley la muerte de un inocente! y matar a un inocente es un delito, por lo cual estamos debatiendo hacer una ley para legalizar un delito. 


»Hace dos días un sobrino del corazón me llamó y me dijo que estaba en contra del aborto y que solo lo aprobaba en caso de peligro de muerte de la madre.

»Le contesté que mi esposa quedó embarazada mientras estaba tomando un remedio, porque había tenido un tumor en la cabeza que podría haber provocado que el bebé nazca con malformaciones.

»Además, ella tenía 46 años y por su edad y en esa condición era una paciente de riesgo, por lo cual el médico le aconsejó abortar; ella contestó que de ninguna manera lo haría.

»Pasó un tiempo y los estudios demostraron que tenía placenta previa, con lo cual ya no cabían dudas de la decisión que debía adoptar, pero ella se volvió a negar. Finalmente comenzó con hemorragias y le dijeron que debía guardar cama hasta el final del embarazo, que no podía ni ir al baño ni sentarse en la cama. Fueron muchos meses de sufrimiento, recuerdo que para girar en la cama se tomaba el vientre y decía: “¡Vamos, Tomasito!" 




»Le dijeron que era un sacrificio inútil y que iban a morir los dos. Tomasito nació prematuro y semimuerto pero lo resucitaron, ella pasó un año en cama, sufrió cuatro operaciones, le sacaron el útero, le estalló la vejiga, tenía tubos que le salían por todos lados, orinaba en una bolsa plástica. Yo no sabía cuánto duraría aquello, si un año o dos o veinticinco.

»Un día me derrumbé en un sillón y dije “No doy más”. De pronto observé sobre una mesa baja una imagen de la Virgen de Guadalupe que al parecer me decía: “No temas ni te inquiete cosa alguna ¿no estoy acaso yo aquí que soy tu madre?”. Me levanté y seguí luchando. 

»Hoy mi esposa tiene 66 años, hace deportes, crió seis hijos que ya nos han dado siete nietos. 


»Tomasito estudia Psicología y le va muy bien, es un sol en la casa y ayer, cuando vio las marchas en apoyo del aborto se puso muy mal y le escribió una carta a su madre diciéndole entre otras cosas: “Mamá, vos sos mi heroína, pues cuando todos te decían que me abortaras, te jugaste la vida por mí”. 

»¿Cómo se hubiera sentido mi esposa si hubiera abortado? ¿Cómo se siente hoy? El que mata a un inocente no lo olvida, más aún si es sangre de su sangre y carne de su carne. 



En la foto, el comodoro y expiloto Pablo Carballo; "el que mata a un inocente no lo olvida", avisa; su familia sabe lo que es haber sido seducidos por el aborto


»Tratemos ahora el tema de los violadores… las mujeres violadas sufren un daño físico y moral que debe ser considerado, pero si mata a su propio hijo tendrá dos causas por las que sufrir: la violación y el recuerdo del hijito que mató.

»Hay una joven que da conferencias defendiendo la vida y es fruto de una violación.

[Nota de ReL: hay muchas historias de violadas provida e hijos de violadas, recopiladas en la web Salvar el 1, salvarel1.blogspot.com.es]

»Ella dice que vive porque su madre la eligió, porque vio la media parte de ella y no la otra, porque antes que el odio prefirió el amor. 


»La vida es una continua opción y debemos pensar a dónde nos llevan nuestras decisiones, cómo quedará mi corazón después de mi acción, pues son culpables, tanto el Sanedrín que sentenció a Jesús, como Poncio Pilatos que se lavó las manos por cobarde, o lo que es peor aún, por miedo a la opinión de la mayoría, siendo que antes que la voluntad general está la verdad, y a esta hay que defenderla aunque nos fusilen. 

»Otra cosa que me sorprende es cómo se toman decisiones por la presión de las mayorías. Las decisiones deben tomarse para contribuir a que los habitantes de la Nación tengan una vida con trabajo, paz y progreso y, entre los habitantes, están los bebés que aún no han nacido. 

»No podemos gastar el dinero de los contribuyentes en matar inocentes. 

»Yo defiendo la vida porque es un maravilloso milagro, al que todos tienen derecho, hasta el niño inocente que es fruto de una violación y porque ningún armamento del mundo ha matado tantas personas como mató el aborto.