Borja Vivas (Málaga, 1984) vivirá este verano, en Río de Janeiro, sus segundos Juegos Olímpicos, en la especialidad de lanzamiento de peso.

En su apretada agenda siempre tiene espacio para dedicar a la promoción del buen deporte. Este año es el padrino de la V Carrera Solidaria “Corre por una causa, corre por la educación”, de la ONG Entreculturas [una ONG de apoyo a la educación en el Tercer Mundo fundada por los jesuitas, nota de ReL] .


-Creo que es una oportunidad de apoyar la impresionante labor que está haciendo Entreculturas. Es una iniciativa muy buena porque intenta fomentar la educación entre los más desfavorecidos de África, que no tienen ni lo más esencial. Creo que es una idea estupenda, aprovechando el tirón que tienen las carreras populares hoy día, para que todos pongamos nuestro granito de arena e intentemos ayudar a estos niños de Chad que tanto lo necesitan.

-Intentamos fomentar el deporte entre los más pequeños. El deporte aporta muchísimos valores. A mí, personalmente, me lo ha aportado desde pequeño. Pienso que, los niños, además de estudiar (que es lo más importante), puedan compatibilizar con el deporte al aire libre y con todas esas serie de valores que te comentaba que yo creo que de una manera completamente desinteresada se va adquiriendo: el sacrificio, el esfuerzo… lo aporta el deporte y es fundamental para la gente joven.

- A través de la Asociación Malagueña de Deporte Adaptado he conocido que el deporte es una manera de que la gente con estas dificultades a lo largo de su vida puedan socializarse mucho más, no excluirse por tener esas dificultades o diferencias, sino de acercarse y que salgan a la calle y practiquen deporte; y tengan su reconocimiento, que es fundamental. Si ya es difícil llevar a cabo el deporte de alto nivel, imagínate con una dificultad motora añadida.

- Es cierto que, el deporte individual es muy sacrificado. Muy bonito y gratificante, puesto que tanto las victorias como las derrotas dependen de uno mismo. Nuestro entrenador juega un papel muy importante, pero en el fondo estás solo. En los deportes de equipo, si tienes un mal día, puedes cubrirte con los compañeros y pasar desapercibido; pero en el deporte individual tienes que estar diariamente al máximo nivel.

»Competir con uno mismo es bonito, pero también es muy difícil porque tienes que intentar superarte día a día. Si a eso le unimos que el lanzamiento de peso no es un deporte de masas, dentro del atletismo, esto hace también que sea complicado. Yo me siento muy querido en mi ciudad. La gente valora mucho el esfuerzo de dedicarme en exclusiva a este deporte que tanto me apasiona.


Borja Vivas, cuando ganó la Medalla de Plata en Zurich 2014


-Toda mi formación la he desarrollado en Málaga. Es verdad que he tenido ofertas para realizar mi formación de alto rendimiento fuera, cuando eres deportista de alto rendimiento, pero yo decidí desde pequeño estar en esos años de formación cerca de mi familia, y mis estudios se han desarrollado en Málaga capital. Empecé en el colegio San José de Calasanz de la capital, después en el instituto Jesús Marín y después en la Universidad de Málaga. En fin… todo muy arraigado en la ciudad.


-En un lugar fundamental. De hecho, unas de las condiciones que tenía y que me decidió a no irme fuera a probar suerte, era el arraigo familiar que tenía. Para mí, mis padres y mi hermano han tenido un papel fundamental. Sin su apoyo, posiblemente no hubiera podido llegar donde estoy llegando.

»Mis padres siempre han tenido claro que los estudios eran lo principal, pero que había tiempo para todo y que el deporte era una forma muy buena de poder ocupar ese tiempo después del estudio. La verdad es que me enseñaron unos valores que espero poder transmitir a mis hijos y a la gente que está a mi alrededor, porque me han sido muy útiles en la vida.


-Pues también es muy importante para mí. Soy una persona creyente y desde muy joven he tenido como referencia el apoyo de Dios. Me han enseñado a darle las gracias en los momentos buenos y en los momentos malos ha sido un apoyo muy fuerte para mí. Es reconfortante pensar que siempre hay Alguien arriba que nos cuida y nos está apoyando para que tengamos ganas de seguir adelante.

Vivir unos segundos Juegos Olímpicos es un sueño que nunca pensé que podría llegar a cumplir. Es una competición diferente al resto, y tener la oportunidad de representar a mi país en un reto tan grande… es todo un orgullo.