Diego Valeri es un centrocampista argentino de 32 años que destaca por su calidad técnica, su precisa pierna derecha y su gran llegada desde segunda línea lo que le hace ser un jugador de medio campo con mucho gol. Actualmente juega en los Portland Timbers de la MLS de Estados Unidos, donde en 2017 fue elegido mejor jugador de un campeonato que ha visto aumentar su nivel de manera considerable en los últimos años con la llegada de jugadores europeos y de América Latina.

Valeri no cumple el estereotipo de futbolista que sale en los medios de comunicación aunque es un enamorado de los libros. No pudo realizar estudios superiores al debutar en Argentina a los 17 años en el Lanús. Más tarde dio el salto a Europa a uno de los grandes equipos del continente, el conjunto portugués del Oporto, y de ahí pasó a la Liga Española con el Almería. Después regresó a Argentina y finalmente llegó a Estados Unidos, donde ha encontrado la estabilidad, el éxito y el reconocimiento.

Sus compañeros le llaman el "Maestro"

Sus compañeros le llaman el “Maestro” y el “Bibliotecario” por su gran afición a la lectura. Y es que esté futbolista además del fútbol tiene como prioridades claras en su vida a Dios, su familia y el poder seguir aumentando sus conocimientos.

Diego Valeri, con su mujer y su hija, tras recoger el galardón al mejor jugador del campeonato de EEUU, ceremonia en la que dio gracias a Dios por este regalo

De hecho, Valeri es un católico orgulloso y comprometido que se ha convertido en parte activa de su parroquia de Portland, ciudad en la que vive, y a la que va con su familia. No oculta esta condición, al contrario.

Le gustaría estudiar Teología y Filosofía

De hecho, en las entrevistas que le realizan habla de manera natural sobre su fe y cuando le preguntan por sus apodos como el de "Maestro" desvela sus próximos objetivos para el futuro. Quiere estudiar, pero no habla de Marketing, Económicas o incluso de conseguir el carnet de entrenador. “Me gustan varias cosas. Personalmente, me gusta mucho la Teología y la Filosofía. Más que nada me gustan esas ramas”, confesaba en una de estas entrevistas.

El centrocampista argentino recalcaba que “soy católico y me gusta leer cosas de Religión. Me sé cosas de los santos que me nutren espiritualmente. Y me encanta leer cosas de fútbol también”.

Consciente de su relevancia pública y del ejemplo que es para muchas personas, Valeri ha relatado su testimonio de fe a la Archidiócesis de Portland, que lo ha publicado en un vídeo de gran calidad que se ha extendido por las redes sociales.

Cómo está Dios en su vida

“Mi nombre es Diego Valeri y soy católico”. Así se presenta el jugador de los Portland Timbers, que afirma que da “gracias a Dios por la bendición de ser futbolista y permitirme vivir este sueño”.

El jugador prosigue asegurando que “empecé a jugar al fútbol cuando tenía tres años. Crecí soñando con llegar a ser un futbolista profesional, ganar trofeos y tener una carrera larga. Yo sé que Él ha preparado todo y Él me da la oportunidad de estar aquí, y Él hace todas las cosas que yo no puedo hacer”.

Mostrando imágenes de la parroquia a la que asiste habitualmente y rezando ante el Santísimo o alguna imagen, Valeri explica que cada mañana reza “las oraciones típicas: El Padrenuestro, el Avemaría, el Gloria, y después paso tiempo con Él. A veces en silencio, a veces le hago preguntas, a veces leo”.

Para él, “las cosas más importantes en mi vida son Dios y mi familia”. Precisamente a su esposa la conoció “cuando tenía alrededor de cinco años, porque nuestras familias son amigas, entonces casi crecimos juntos. Es una historia especial: realmente la vemos como un don de Dios”.

La responsabilidad de vivir amando a Dios

Ambos tienen una hija, Constanza, Sobre ella afirma que tiene una “relación con ella como un papá, como un padre, es único. Es increíble cómo puedes amar a alguien y nada más te importa, porque de eso se trata todo. No esperas nada, no quieres nada, solamente amas y cuidas a alguien”.

“La responsabilidad es vivir amando a Dios y compartir la luz de Dios con las personas que tienes alrededor. Esa es mi responsabilidad como cristiano: compartir lo que es Dios. Quiero que Su nombre sea grande, no que mi nombre sea grande”, asegura convencido el futbolista.

En el vídeo también aparece el padre Lucas, párroco de Diego Valeri y que conoce al futbolista desde que hace años llegó a la ciudad. El sacerdote asegura que ha aprendido de él que “Dios no existe solamente para los más necesitados, quienes son heridos de muchas formas, o han fracasado en los diferentes aspectos de la vida. Él es muy exitoso, muy conocido, amado en la comunidad, pero aún se aferra a Cristo”.