El Papa Francisco acudió este sábado por la mañana a las cercanías de la ciudad de Nassiriya, a un escenario cercano al lugar arqueológico de Tell-al-Muquayyat, donde están localizados los restos de la antiquísima ciudad de Ur, de donde salió Abrahán según la Biblia.

Su objetivo en la mañana del sábado era presidir un encuentro de amistad con representantes de distintas religiones, con testimonios, un discurso papal y la lectura en árabe de una oración dirigida a "Dios omnipotente, Creador nuestro", en agradecimiento por la figura de Abrahán y su ejemplo para judíos, cristianos, musulmanes y otras religiones.

Pequeñas, medianas y antiguas minorías religiosas

Aunque Irak es musulmana al 97% o más, viven allí representantes de antiguas religiones minoritarias, escisiones heterodoxas y sincréticas del Islam o del cristianismo gnóstico, o restos de las antiguas religiones persas. Muchas veces se han refugiado en valles de montañas y han buscado sobrevivir en tierra del Islam. En el encuentro interreligioso con el Papa, además de líderes suníes y chiíes, acudieron representantes de estas comunidades:

- yazidíes: quedan unos 800.000 en el mundo, sus tierras de Sinjar fueron arrasadas por Daesh en 2014; la mayoría son de etnia kurda; es una religión preislámica, relacionada con el zoroastrismo persa; el Papa destaca su persecución en este viaje

- mandeos: en Irak también llamados sabeos: son apenas unos 6.000, casi todos en Irak; de origen cristiano gnóstico, siguen a Juan el Bautista, cada fin de semana se bañan en el río de forma ritual

- yarsanistas, yaresaníes o kakais: en el mundo son unos 2 millones, la mayoría de etnia kurda en Irán e Irak; son monoteístas sincréticos, con aspectos de origen chií, otros de origen persa...aparecen en el siglo XIV.

- bahais: religión monoteísta nacida en el siglo XIX en Persia, pero hoy extendida por todo el mundo, con 7 millones de adherentes

- zoroastrianos: la antigua religión persa dualista y veneradora del símbolo del fuego y del profeta Zoroastro; en Irán son unos 30.000; en la India y Pakistán les llaman parsis (de "persas") y son otros 70.000

Testimonios de amistad y convivencia

El acto interreligioso se inició con ejemplos de amistad y convivencia entre personas de religiones distintas.

Dos jóvenes de Basora, Dawuud [David], cristiano, y Hasan Salim, musulmán, relataron a los presentes que desde niños son amigos y han estudiado y jugado juntos. Desde hace poco tienen juntos una tienda de ropa para pagarse los estudios. “Aunque Dawuud y yo no pertenecemos a la misma religión, nuestras historias demuestran que es posible trabajar juntos, y también que podemos ser amigos". “Nos gustaría que muchos otros iraquíes tuvieran la misma experiencia que nosotros. No queremos guerra, ni violencia, ni odio: queremos que los habitantes de nuestro país trabajen juntos y sean amigos entre sí”.

La señora Rafah Husein, perteneciente a la muy pequeña minoría religiosa mandea, explicó que muchos familiares y amigos han huido de Irak por la violencia y persecuciones, pero que ella se mantuvo en el país apoyada por vecinos musulmanes generosos "que como una familia nos ayudan". "Me quedaré en la tierra de mis antepasados. Me enterrarán junto a mi padre: es mi decisión, por respeto a estas grandes palabras: todos somos hermanos”. Insistió en que todos los iraquíes han sufrido juntos el derramamiento de sangre inocente: esa sangre vertida compartida debe llevar a la unidad: "nuestra sangre está mezclada".

Su visita a Irak, Santidad, significa que Mesopotamia sigue siendo respetada y apreciada. Su visita significa un triunfo de la virtud, es un símbolo de estima para los iraquíes. Bendito sea el que erradica el miedo de las almas. Benditos sean los pacificadores. Su Santidad, ahora está plantando las semillas del amor y la felicidad”, declaró la mujer mandea.

Un profesor chiita alaba a Cáritas y los peregrinos

Ali Zghair Thajeel, musulmán chiita y profesor de la Universidad de Nassiriya, mostró su orgullo por ser nativo de la tierra de Ur, "en esta Tierra Santa, la tierra de nuestro Padre Abrahán, la tierra de nuestros ancestros caldeos”. Enseña la ciudad y su historia a peregrinos cristianos, que pueden celebrar misa y rezar en la tierra de Abrahán. La comunidad mandea del lugar colabora en estas iniciativas acogiendo peregrinos.

Este musulmán chiita asegura que “que la Iglesia iraquí ha tratado a todos los iraquíes por igual, independientemente de su filiación o etnia, especialmente durante las crisis a las que nos hemos enfrentado. En circunstancias tan difíciles, la Iglesia siempre ha sido la primera en ayudar a los necesitados y, en colaboración con Cáritas-Iraq, ha proporcionado alimentos y medicinas a las ciudades de Jebayesh, Fuhood, Shatrah y Gharraf, así como a Nassiriya”.

Discurso del Papa: no a la violencia en nombre de Dios

El Papa Francisco insistió en su discurso en un tema que ha predicado por todos los países con presencia musulmana que ha visitado: que no es lícito ejercer la violencia en nombre de Dios, ni callar cuando otros lo hacen.

"Desde este lugar que es fuente de fe, desde la tierra de nuestro padre Abrahán, afirmamos que Dios es misericordioso y que la ofensa más blasfema es profanar Su Nombre odiando al hermano. Hostilidad, extremismo y violencia no nacen de un espíritu religioso; son traiciones a la religión. Y nosotros creyentes no podemos callar cuando el terrorismo abusa de la religión. Es más, nos corresponde a nosotros resolver con claridad los malentendidos", exhortó el Pontífice en un discurso en italiano que iba siendo traducido al árabe.

"Sobre este país se cernieron las nubes oscuras del terrorismo, de la guerra y de la violencia. Todas las comunidades étnicas y religiosas sufrieron. Quisiera recordar en particular a la comunidad yazidí, que ha llorado la muerte de muchos hombres y ha visto a miles de mujeres, jóvenes y niños raptados, vendidos como esclavos y sometidos a violencias físicas y a conversiones forzadas. Hoy rezamos por todos los que han padecido semejantes sufrimientos y por los que todavía se encuentran desaparecidos y secuestrados, para que pronto regresen a sus hogares", añadió, citando un tema, el de los secuestrados, convertidos y esclavizados, que se retomaría en la oración final.

"Rezamos para que en todas partes se respete la libertad de conciencia y la libertad religiosa; que son derechos fundamentales, porque hacen al hombre libre de contemplar el Cielo para el que ha sido creado", añadió. El tema de "mirar al Cielo" enlazaba con la experiencia de Abrahán, que mirando al cielo estrellado recibía las promesas de Dios.

El Papa puso como ejemplo de "estrellas en la noche" a los "jóvenes voluntarios musulmanes de Mosul, que ayudaron a reconstruir iglesias y monasterios", una vez expulsados los yihadistas de Daesh, o los "cristianos y musulmanes que hoy restauran juntos mezquitas e iglesias".

En un país donde casi todos han perdido seres queridos por la violencia, Francisco alabó "el ejemplo heroico de Najy, de la comunidad sabea mandea, que perdió la vida intentando salvar a la familia de su vecino musulmán. ¡Cuántas personas aquí, en el silencio y la indiferencia del mundo, han emprendido caminos de fraternidad!"

Muchos han perdido casas y han emigrado. Con ellos hay que ejercer "la hospitalidad, rasgo distintivo de estas tierras". Siendo hospitalario "Abrahán recibió la visita de Dios y el don, que ya no esperaba, de un hijo (cf. Gen 18,1-10). Nosotros, hermanos y hermanas de distintas religiones, aquí nos hemos encontrado en casa y desde aquí, juntos, queremos comprometernos para que se realice el sueño de Dios: que la familia humana sea hospitalaria y acogedora con todos sus hijos y que, mirando el mismo cielo, camine en paz en la misma tierra".

El discurso entero en español se puede leer aquí.

Finalmente, puestos todos en pie, un clérigo católico leyó en voz alta una "Oración de los Hijos de Abrahán", cuyo texto copiamos a continuación.

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Oración de los Hijos de Abrahán, recitada en Ur, en el encuentro interreligioso con el Papa

Dios Omnipotente, Creador, que amas a la familia humana, a nosotros, los hijos de Abraham, te agradecemos habernos dado como padre de la fe a Abraham, hijo insigne de esta tierra.

Dejó su familia, tribu y patria para ir a una tierra que no conocía. Te damos gracias por su ejemplo de generosidad y fortaleza.

Te damos gracias por su fe heroica, demostrada en la disponibilidad a sacrificar a su hijo, porque sin condiciones confió en ti, que eres misericordioso y abres nuevas posibilidades para volver a empezar. Bendiciendo a nuestro padre Abraham lo hiciste bendición para todos los pueblos.

Te pedimos que nos concedas una fe fuerte, dirigente en el bien, que abra nuestros corazones a nuestros hermanos, que perciba la fidelidad a tus promesas. Haz de cada uno de nosotros un testigo de tu cuidado amoroso hacia todos, en particular a los desplazados, viudas, huérfanos, pobres y enfermos.

Abre nuestros corazones al perdón recíproco. Acoge a todos los difuntos, especialmente a las víctimas de las guerras.

Asiste a las autoridades en la búsqueda y rescate de los secuestrados, especialmente mujeres y niños.

Ayuda a los que empiezan nuevas vidas, para que sea digna, serena y próspera. Amén.