En Roma, antes de que emprendiera el viaje hacia Cracovia para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el Papa Francisco pasó la mañana del miércoles 27 de julio visitando a un grupo de niños con cáncer de la asociación Peter PanJuntos, rezaron ante la tumba de San Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro.

Los niños y adolescentes estuvieron acompañados por el sacerdote polaco P. Jarek Cielecki, quien presidió una Misa y el rezo del rosario.


El Santo Padre compartió un momento de oración con un grupo de niños y adolescentes de esta asociación italiana sin ánimo de lucro, con sede en Roma, que sirve a menores con cáncer y a sus familias.

En una nota, la asociación pidió al Santo Padre "que lleve a la JMJ las oraciones de las familias de los niños y adolescentes que están enfermos, y que se una en oración a los jóvenes de todo el mundo, para que por la intercesión de San Juan Pablo II estos niños vean restaurada su salud”.

Sobre la tumba de San Juan Pablo II el P. Cielecki encendió dos velas especiales: una con la imagen de Jesús misericordioso y otra con la imagen del querido Papa polaco, bendecida en Wadowice, la ciudad natal de Karol Wojtyla.

Los miembros de la asociación rezarán cada día entre el 28 y el 31 de julio para estar “en comunión con el Santo Padre, que estará rezando en Cracovia con los jóvenes de la JMJ”, así como por aquellos que están enfermos y sus familias.