El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

98.316 fueron los abortos que se cometieron en España el pasado año 2022, un 9% más que en el 2021. Si aproximadamente la mitad fueron mujeres, 49.158 de ellas sufrieron violencia extrema cuando no podían defenderse. Además, el 0,1% habrían sido científicas: la violencia contra la mujer no nacida -de la que no hablan ciertos medios de comunicación- acabó en 2022 con 49 científicas.

El número de mujeres nacidas víctimas de violencia aumentó un 8,3% en el año 2022, alcanzando la cifra de 32.644, de las cuales 49 fueron asesinadas. Son muchas las asociaciones feministas que no dudan en relacionar el aumento de la violencia contra las mujeres con el empleo indiscriminado de la pornografía, mucha de la cual propaga comportamientos violentos y vejatorios contra el sexo femenino.

¿Qué dice la Iglesia sobre todo esto?

San Juan Pablo II dedicó una encíclica a la dignidad y la vocación de la mujer, Mulieris Dignitatem.

En su discurso al Cuerpo Diplomático en 2019, Francisco indicó: "Ante el flagelo del abuso físico y psicológico causado a las mujeres, es urgente volver a encontrar formas de relaciones justas y equilibradas, basadas en el respeto y el reconocimiento mutuos, en las que cada uno pueda expresar su identidad de manera auténtica, mientras que la promoción de algunas formas de indiferenciación corre el riesgo de desnaturalizar el mismo ser hombre o mujer".

"¡Cuánta violencia hay contra las mujeres! ¡Basta! Herir a una mujer es ultrajar a Dios, que tomó la humanidad de una mujer", dijo el Papa en la Basílica de San Pedro del Vaticano el 1 de enero de 2021.

En su viaje a Eslovaquia ese mismo año se refirió a la figura de la beata Anna Kolesárová, asesinada durante la Segunda Guerra Mundial por un soldado soviético que quiso abusar de ella. Le dijo a los jóvenes: "El amor no es sólo emoción y sentimiento, esto en todo caso es al inicio. El amor no es tenerlo todo y rápido, no responde a la lógica del usar y tirar. El amor es fidelidad, don, responsabilidad... porque la violencia contra las mujeres es una llaga abierta, en todas partes".

También en su alusión al ‘amor enfermo’ pronunciado durante el Regina Coeli del 9 de mayo de 2021 dijo: "La prepotencia conduce a una degeneración del amor, a abusar de los demás, a hacer sufrir a la persona amada. Pienso en el amor enfermo que se transforma en violencia -¡y cuántas mujeres son víctimas de la violencia hoy en día!-. Esto no es amor. Amar como ama el Señor quiere decir apreciar a la persona que está a nuestro lado y respetar su libertad, amarla como es, no como nosotros queremos que sea, como es, gratuitamente".

En un programa de televisión titulado Francisco y lo invisible. El Papa se encuentra con los últimos, emitido en 2021 en el canal italianoTG5, Francisco se refirió a los feminicidios como un "problema casi satánico, porque es aprovecharse de la debilidad de alguien que no puede defenderse, sólo puede parar los golpes. Es humillante, muy humillante", denunció amargamente.

Francisco convoca la Jornada contra la Trata de Personas desde el año 2015, y eligió el día 8 de febrero en honor a Santa Josefina Bakhita, la religiosa sudanesa que padeció durante su vida los sufrimientos de la esclavitud.

En la misma línea que lo indicado por Francisco en relación al feminicidio, se me vienen a la cabeza las palabras del libro del Apocalipsis: "Cuando el dragón vió que había sido arrojado a la Tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz".

No puedo por menos que hacer mención de algo que repetía en muchas ocasiones la Sierva de Dios Carmen Hernández, coiniciadora del Camino Neocatecumenal junto con Kiko Argüello: "¿Por qué la serpiente ataca a la mujer? Porque la mujer tiene una cosa que la hace grande y creativa, como si fuera una imagen inmensa del poder de Dios. Esa cosa es la matriz. ¡La fábrica de la vida! Y entonces la muerte buscará siempre dar muerte a la mujer... El demonio, revistiéndose de feminismo, de maravilla, de inteligencia y de poder... ataca, engaña a la mujer... No os dejéis engañar por todas esas propagandas del feminismo..., estas mujeres feministas no se dan cuenta de la grandeza inmensa de la mujer".

Que Dios se apiade de las mujeres que sufren violencia, y que a quienes la ejercen les cambie el corazón para que dejen de hacerlo. ¡Convirtámonos! ¡Viene el Señor!