Hace alrededor de diez años, Pablo Licheri, casado y padre de siete hijos, pensó en una aplicación (app) que ofreciera lo horarios de misa. Así fue como apareció Horarios de misa. En un principio, la información proporcionada era de la Argentina. Con el correr de los años, el alcance se expandió a nivel internacional. A Pablo le ilusiona “pensar cómo los posibles usos de las nuevas tecnologías pueden ayudarnos a crecer en la fe”.

“Respecto de mejoras en la funcionalidad dentro de la app", afirma, "no creemos conveniente agregarle muchas funciones que la conviertan en una mega-app católica, sino tratar de mantenerla simple y bien útil”.

-¿Cómo surgió la idea de programar la aplicación?

-Fue idea de un amigo. Yo estaba queriendo usar mis conocimientos tecnológicos para ayudar a los demás y se me había ocurrido transmitir misas 24x7 por internet para que las personas que viven en lugares remotos o los que están en viajes de avión muy largos puedan ver la Santa Misa. Pero mi amigo me dijo: “Eso va a ser muy difícil de coordinar y sostener. ¿Por qué no comenzás con algún proyecto más sencillo como una app que muestre los horarios de misa de las iglesias cercanas?”.

Pablo Licheri, experto en computación y MBA, es el creador de 'Horarios de Misa'.

»Yo pensé que eso era demasiado sencillo y me dijo: “Bueno, creala primero y luego intentás el otro proyecto de misas 24x7". Así que comencé con Horarios de Misa. Rápidamente me di cuenta que no era tan fácil como parecía, especialmente si uno quiere dar cobertura en todo el mundo y mantenerla actualizada, y cuando te das cuenta que la mayoría de las diócesis y parroquias no te contestan o no cuentan con la información que les solicitás. Así que la app fue creciendo lenta pero constantemente todos estos años.

-¿De qué manera ve la relación entre la Fe y el uso de las tecnologías?

-Dado que ambos temas me apasionan, naturalmente me ilusiona pensar cómo los posibles usos de las nuevas tecnologías pueden ayudarnos a crecer en la fe. Creo que las interfaces habladas que usen inteligencia artificial por detrás son la próxima ola que transformará mucho la forma en que usamos la tecnología en nuestra vida cotidiana, y me encantaría poder usarla para que muchísimas personas puedan acceder a tener conversaciones profundas con un agente que los ayude a quitarse sus dudas sobre la fe y conocer la belleza y profundidad de nuestra fe católica, que es una maravilla, incluso si no tienen tiempo o acceso a un director espiritual bien formado.

»Por otro lado, tomar medidas bien concretas para evitar que el aislamiento, la adicción y las distracciones que generan los teléfonos celulares, juegos y ahora la realidad aumentada, afecten nuestras relaciones familiares, nuestra salud mental, y nuestra vida espiritual.

-¿Qué tipo de respuesta tuvo por parte del público a medida que se desarrollaba el servicio?

-Horarios de Misa es posible sólo gracias a la colaboración de muchísima gente que se sumó con un corazón generoso: desde los voluntarios que trabajaron inicialmente tanto en la carga de datos como en la creación del software, los más de 60.000 usuarios que enviaron la gran mayoría de los datos publicados en la app y la recomendaron a sus amigos, los miembros del equipo que ahora dedican tanto tiempo y esfuerzo a mantener este servicio, y también a las personas que en este último año han comenzado a ayudar para sostener económicamente para el crecimiento de la app.

Un vídeo que muestra cómo funciona la app 'Horarios de misa'.

»Se trata de una hermosa demostración de cómo entre todos pudimos hacer realidad algo que individualmente sería imposible, en vez de quedarnos esperando que alguien en algún lugar imaginario, por ejemplo en el Vaticano, lo resuelva.

-¿Cuáles serían los siguientes pasos para mejorar Horarios de Misa?

-Tenemos una larga lista de tareas para hacer crecer y mejorar el servicio. Ideas no faltan, al contrario. ¡Tenemos muchas más que las que podemos hacer! De a poco vamos consiguiendo más recursos para poder hacerlos realidad y servir mejor a la comunidad. La app ha crecido muchísimo desde que comenzamos hace diez años con información de sólo doscientas iglesias en Buenos Aires, ahora tenemos más de 83.000 en todo el mundo y estamos trabajando para llegar a las 100.000 iglesias este año. También estamos trabajando en darla a conocer más, porque aunque ya es la app #1 en el mundo para este fin, aún tiene muchísimo por crecer si consideramos que hay 1.300 millones de católicos en todo el mundo, y la mayoría tiene un celular.

»Más usuarios implica datos más completos y actualizados para todos, es la bondad del modelo de data crowdsourcing que usamos, en el cual los mismos usuarios capturan la información y nos la envían usando la app. Respecto de mejoras en la funcionalidad dentro de la app, no creemos conveniente agregarle muchas funciones que la conviertan en una mega-app católica, sino tratar de mantenerla simple y bien útil. Estamos trabajando en agregarle un buscador más avanzado, tanto en zonas cercanas como en otras ciudades, y que ayude a encontrar más fácilmente una Misa o confesión en un cierto idioma o en un cierto rango horario, algo que muchos de nuestros usuarios mencionaron que les gustaría. ¡Esperamos poder hacerle muchas mejoras más si Dios quiere a lo largo de este año!