El lunes que pasó el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, abogó por que la Iglesia católica renuncie de manera voluntaria a parte de los que recibe por la Declaración de la Renta para, dice, colaborar en la lucha contra la crisis.

Ahora es el ministro de Fomento y número dos del PSOE, José Blanco, quien insinúa la desaparición de la casilla de la Iglesia en la declaración del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
 
En declaraciones al programa Madrid opina, de Telemadrid, el número dos del PSOE sostuvo que la Iglesia se lleva la mayor parte de las ayudas que el Gobierno concede a instituciones, incluidos los partidos políticos, los sindicatos y las ayudas sociales. Sin embargo, Blanco omitió mencionar que lo recibido por la Iglesia no es un impuesto sino que proviene de la libre aportación de los contribuyentes.
 
Al referirse a los argumentos esgrimidos por el líder de la oposición, Mariano Rajoy, en torno al recorte del déficit, Blanco dijo que «lo que recibe la Iglesia católica es bastante más de lo que reciben los partidos políticos y los sindicatos, pero parece que eso es intocable. Si se trata de recortar, el señor Rajoy podía ser aún más justo».
 
«Podía extender su idea de la justicia, insisto, a la Iglesia católica: ¿de la recaudación voluntariamente usted lo prefiere a gastos sociales o la Iglesia católica? Podemos suprimir la casilla de la Iglesia católica y sólo quedaba para gasto social, por tanto podía ser una idea, no la estoy proponiendo, pero lo digo porque a veces se juega demasiado con el populismo y la demagogia».

Por otro lado, el coordinador general de IULV-CA, Diego Valderas, aseguró este miércoles en Huelva que el Gobierno central y al andaluz no se atreven a pegar «un tijeretazo» a la monarquía, a la Iglesia o a los gastos bélicos, a los que calificó como «una pandilla de aprovechados».

Así, pidió a los presidentes José Luis Rodríguez Zapatero y José Antonio Griñán que «tengan bemoles» para que los recortes se dirijan a estos grupos.