Una encuesta realizada por el The New York Times y la CBS entre el 28 de abril al 2 de mayo entre católicos estadounidenses, practicantes y no, arroja unos resultados que, para no pocos, son sorprendentes.
 
El 88% de los católicos encuestados, sean practicantes o no, manifiesta que los escándalos sexuales cometidos en la Iglesia no afectan a su trato con sacerdotes; el 87% señala que no afectan la participación de sus hijos en la comunidad eclesial; el 82% dice que no afectan a su asistencia a misa y el 79% reconoce que no afectan a sus donaciones.
 
Una de las cifras más reveladoras es la que se refiere a la aprobación de Benedicto XVI. Mientras que en marzo pasado el índice de aprobación del Santo Padre era el 27%, al inicio de mayo el 43% manifiesta tener una visión positiva del Papa por su firmeza frente a la crisis.
 
Al encuestar a católicos practicantes sobre la acción de la Iglesia, el diario estadounidense publica que el 62% dice tener una buena opinión de sus líderes; el 75% cree que el Vaticano se esfuerza en prevenir los abusos mientras que sólo el 17% piensa que éste intenta ocultar los abusos; el 91% de los encuestados confía en la capacidad de la Santa Sede para prevenir los abusos futuros.
 
Asimismo el 89% cree que los abusos son tan comunes dentro como fuera de la Iglesia. Finalmente el 58% considera que la prensa ha sido desproporcionada al tratar el tema.