Los dos ayuntamientos solicitan la devolución del frontal de San Salvador, reclamado por Berbegal y de la tabla de San pedro y Crucifixión y la portada de la Iglesia de El Tormillo, reclamada por Peralta de Alcofea, depositadas en la Diócesis de Lérida, cuyo obispado reconoció la propiedad aragonesa a través de una carta oficial fechada el 27 de diciembre de 2005.
 
Los alcaldes, Miguel Ángel Puyuelo y Obdulia Gracia, han optado por recurrir a los tribunales y solicitar, como medida cautelar, el secuestro judicial de las tres piezas y que sean trasladadas al Museo Diocesano de Huesca, tras conocer que el Obispo de Lérida comunicó al administrador apostólico de Huesca, Jesús Sanz, la imposibilidad de devolver las piezas. De esta forma, Piris contestó la solicitud en firme de devolución realizada por el obispado de Huesca, el pasado 22 de enero.
 
La alcaldesa de Peralta de Alcofea presentó la pasada semana la querella criminal y hoy lo hace el alcalde de Berbegal, quien afirmó que «el único objetivo que nos mueve es recuperar parte de nuestro patrimonio y de nuestra historia, porque como ayuntamiento es nuestra obligación, tenemos que defender los intereses del municipio».
 
Miguel Ángel Puyuelo insistió en que «como representantes de todos los vecinos de Berbegal tenemos la obligación de velar por ese patrimonio y, en este caso, además disponemos de unos documentos que certifican la propiedad del frontal de Berbegal, por lo que queda documentado que la parroquia es la propietaria y exigimos que se haga valer esa condición».
Puyuelo trasladó su «confianza ciega» en la justicia e informó de que junto a la querella criminal contra el Obispo de Lérida, se adjunta la documentación que demuestra la propiedad aragonesa, informe Ep.
 
Por otra parte, Puyuelo se refirió al pronunciamiento del Obispado de Huesca hecho, este fin de semana a través de un comunicado, sobre las querellas criminales presentadas por los alcaldes de Peralta y Berbegal por presunta apropiación indebida imputable al Obispo de Lérida, para que éste sea obligado a devolver las tres obras de arte sacro que pertenecen a las parroquias de Berbegal, Peralta y El Tormillo, de la Diócesis de Huesca.
 
En dicho comunicado, el obispado de Huesca, dijo que «es ajeno» y que «no comparte» este proceder de los Ayuntamientos, aunque comprende y aprecia el interés de las corporaciones municipales por defender los derechos de las parroquias.
 
El alcalde de Berbegal apuntó que esta respuesta del Obispado de Huesca es «lógica» y manifestó que «yo también entiendo su difícil situación ante esta circunstancia» y le pidió que reflexionara sobre el precedente que existe en Aragón en temas relacionados con obras de arte sacro depositadas en Lérida, en alusión a las 113 piezas de la Diócesis de Barbastro-Monzón, cuyo litigio sigue sin resolverse muchos años después de haberse iniciado. «En ese caso vemos como la vía eclesiástica ha llevado a nada y nosotros no podemos consentir esta tomadura de pelo por parte del Obispado de Lérida», dijo Puyuelo.