En España, la Infancia Misionera se celebra en el II Domingo del Tiempo Ordinario, que este año es el 14 de enero (en otros países se celebra en otras fechas). En catequesis, en parroquias, en grupos infantiles, muchos niños recuerdan la necesidad de ayudar a todos los niños del mundo y de difundir el Evangelio, también en países lejanos.

Infancia Misionera se celebra desde 1843, "80 años antes de la Declaración de los Derechos del Niño de Ginebra", recuerdan en Obras Misionales Pontificias. En 2022, Infancia Misionera (a nivel mundial, no sólo la española) destinó 12 millones de euros a 2.458 proyectos que ayudan a niños en todo el mundo. Se calcula que unos 4 millones de niños se beneficiaron.

En España, la Infancia Misionera incluye colectas en muchos sitios, y de hecho España es el país que recauda más dinero en esta jornada: en 2023 se recaudaron 2,3 millones de euros en España, muchos a través de colectas en catequesis o en colegios.

En la sede de Obras Misionales Pontificias, hablaron esta semana Mateo Méndez, un niño español de 12 años que ha estado en campamentos de animación misionera, y Elvira Pillado, una misionera española, religiosa de Jesús-María, que trabaja en Tánger, en Marruecos, en una guardería con 100 niños y en una casa de acogida para 9 niñas.

En Infancia Misionera, ¡te enseñan a ser misionero ya!

Mateo Méndez fue a un campamento infantil de Infancia Misionera en Navarra en 2022 por primera vez. Buscaba, simplemente, pasarlo bien. Desde que era pequeño está suscrito con sus ahorros a la revista de Infancia Misionera Gesto: allí vio el anuncio. Le gustó el campamento, pero a la siguiente edición acudió con otra mentalidad: "Allí te enseñan a ser misionero, no hace falta irse al Congo para serlo", explica.

Mateo Méndez explica en 6 minutos lo que aprendes en un campamento de Infancia Misionera:

Además, explica la diferencia entre ser simplemente bueno y ser misionero. "Para ser misionero hay que ser bueno, pero sobre todo hay que centrarse en Jesús", puntualizó.

Y uno aprende a centrarse en Jesús ya de niño, con cosas concretas: obedecer a la primera, bendecir la mesa con los amigos en tu cumpleaños, llevar la hucha del Domund, organizar mercadillos en el colegio o rezar por los misioneros.

Mateo anima a los niños (y también sirve para los mayores) a no quedarse en meras buenas intenciones y pasar a la acción, lo que incluye también "rezar para que lo que tú no puedes hacer lo hagan otros".

José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), ha recordado que Infancia Misionera no solo recauda donativos (que son muy necesarios y ayudan a muchos niños) sino que, sobre todo, buscan educar a niños y mayores en la conciencia misionera, con eventos como Sembradores de estrellas, concursos de dibujos, encuentros y campamentos como el que Mateo ha vivido.

Infancia Misionera con los niños de Marruecos

Elvira Pillado, religiosa de Jesús-María, ha explicado que Infancia Misionera ayuda en Marruecos con 6 proyectos de alimentación y educación para niños con pocos recursos.

 

Su congregación en Tánger atiende la guardería “Sagrado Corazón” para 100 niños de familias que no pueden pagar la educación preescolar (que allí es privada); por otro lado, mantienen la casa de acogida “Dar Tika”, un hogar para niñas de 6 a 14 años derivadas por las autoridades marroquíes. Allí son acogidas y educadas hasta que pueden valerse por sí mismas. “Hay que dedicarle alma, vida y corazón. Es un trabajo muy bonito, merece la pena”, asegura.

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