Ignacio Arsuaga, presidente de HazteOir.org, ha presentado en el curso de un desayuno informativo ofrecido en su sede de Madrid toda una avalancha de propuestas y acciones que se desarrollarán en los próximos años con el objetivo de «derogar la ley del aborto en un plazo de 4 o 5 años», como paso previo a la recuperación absoluta del derecho a vivir en un plazo de 15 o 20 años. La convicción es clara: «El aborto desaparecerá como desaparició la esclavitud». Y la determinación, todo un aviso para quienes sostienen que matar a un ser humano, es un derecho: «No vamos a parar hasta que esta ley quede derogada».

Las acciones previstas se dividen en cuatro campos: el legal, el de la sensibilización social, el cultural y el de la presión política.


Por lo que respecta a este último apartado, HO ya ha enviado cartas a todos los partidos políticos con representación parlamentaria para que vayan tomando en consideración un posible compromiso electoral de derogación de la ley del aborto, de cara a las elecciones generales de 2012. Arsuaga ha señalado con contundencia que «seremos beligerantes» con los partidos políticos, para asegurar poco después que «el PP no puede delegar su responsabilidad» en el Tribunal Constitucional.

El presidente de HO se refería a las palabras de Mariano Rajoy, quien ha manifestado que el PP no tendría que derogar la ley porque espera que el Tribunal Constitucional la declare contraria a la Carta Magna «antes de que lleguemos al Gobierno».

Por otra parte, Arsuaga ha adelantado que desde HO y la plataforma Derecho a Vivir, «desaconsejaremos el voto a los partidos que no se comprometan a la derogación», al tiempo que recogerán compromisos escritos de ciudadanos que negarán su apoyo a quienes no secunden este objetivo.


Desde el punto de vista legal, HO tratará de lograr la anulación de la aprobación de la ley debido a la incompatibilidad manifiesta entre la condición de empresario abortista y la de senador del socialista Roberto Lertxundi, quien, como es evidente, votó favorablemente la nueva ley del aborto. Si esto no se consiguiera, al menos se pediría, de forma subsidiaria, la anulación del voto del empresario y senador.

También se plantea HO presentar sus demandas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.


En el campo de la sensibilización, Arsuaga ha anunciado que, junto a otras organizaciones europeas, se va a impulsar la recogida de firmas para una Iniciativa Legislativa Popular a nivel europeo, que busque el restablecimientos del derecho a vivir, que fomente la información y ayuda a las mujeres en el doloroso trance de un embarazo inesperado y que incida en el apoyo económico para paliar estas dificultades.

Además, alrededor del 25 de marzo de cada año, día mundial del derecho a la vida, habrá actos, concentraciones y veladas frente a los establecimientos abortistas y durante ese mes, se volverá a convocar la Marcha por la Vida.

Aprovechando el semestre de presidencia española de la UE, habrá manifestantes en cada una de las más importantes reuniones de ministros de la Unión que se celebren.


En el campo cultural, HO está preparando un libro que desvelará las claves del proyecto social y cultural de José Luis Rodríguez Zapatero, y analizará los resortes de su imposición a toda la sociedad.

Además, se seguirán convocando concursos de canciones por la vida y se celebrará un Festival con los mejores.

Todo esto para acabar con una ley que, como señaló Arsuaga, «ha sido aprobada sin escuchar al pueblo» y es producto «del feminismo radical abortista, los intereses económicos de los empresarios abortistas y la necesidad del gobierno de desviar la atención de su mala gestión de la crisis».