El recién nombrado arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz Montes, ha segurado esta mañana en la emisora Onda Cero que si se le acercara el presidente del Congreso, José Bono en una misa a comulgar, no podría dársela, y se vería en «un aprieto». Además, reseñó, en referencia al presidente del Congreso que   «si yo no comulgo con Cristo en valores tan esenciales como la vida me parece que hay una contradicción, por no decir un cinismo». En el mismo sentido, señaló que tampoco podría darle la comunión a Augusto Pinochet por los idénticos motivos.

Del mismo modo, ha criticado que el Gobierno legisle sobre la religión y pretenda eliminar los símbolos religiosos cuando «no es una necesidad» de la sociedad. Considera además que debería ocuparse más que de los crucifijos «de otros crucificados».

Preguntado sobre qué habría votado en el referendum sobre la construcción de minaretes en Suiza, el arzobispo dice que habría votado que sí.