(Daniel Cela/ElCorreo) A principios de año, la Consejería de Educación dio el paso definitivo hacia el modelo de coeducación, modificando el sistema de conciertos para que los últimos 11 colegios católicos que aún separaban a su alumnado por sexo asumieran la enseñanza mixta. Si querían seguir recibiendo las subvenciones públicas no debían restringir la entrada de ningún alumno (fuera del sexo que fuera) durante el periodo de matriculación, que culminó hace dos días. Pero la sociedad andaluza no se ha servido de esa normativa, ya que ninguna familia ha optado por matricular a su hijo en alguno de los concertados que sigue siendo exclusivos de niños o de niñas. Educación tenía previsto empezar a implantar esta norma desde abajo, desde los cursos inferiores, y de forma progresiva. Para ello era imprescindible ver qué ocurría en marzo, cuando tienen que matricularse los que entran al sistema por primera vez, principalmente en Infantil y Primaria. De los 11 centros con educación diferenciada, casi todos gestionados por el Opus Dei, sólo cuatro son de Infantil y Primaria –el Altair, el Ángela Guerrero (Sevilla) y Nuestra Señora de Lourdes (Carmona)–. Todos han ofertado puestos de primer curso (para 3 años y 6 años), pero ninguno ha recibido una solicitud de plaza que les obligue a admitir a alumnos de otro sexo por primera vez y, en consecuencia, a cambiar su modelo educativo. Todos han cubierto el cupo y no quedan vacantes. Este extremo fue confirmado por fuentes de estos mismos colegios y de sus comisiones de escolarización respectivas. La patronal concertada CECE, que los representa, fue consultada en varias ocasiones sobre este respecto pero eludió confirmar o valorar cualquier dato. El resto de centros que separa alumnos son de Secundaria o de Formación Profesional. Los de FP no se pondrán a prueba hasta junio, cuando arranque su escolarización, y los de ESO están adscritos a los de Primaria, y depende de Educación enviarles alumnado de ambos sexos el próximo curso, algo que hasta la fecha no había hecho. La consejería señaló ayer que “el proceso de escolarización aún no ha terminado, ahora se estudiará la oferta y la demanda en cada centro”. “En cualquier caso estaremos atentos a la resolución de los inspectores y las comisiones de escolarización que han vigilado el proceso de matriculación”, dicen. Cuando Educación anunció la medida, la Confederación andaluza de centros de enseñanza privada (CECE) reaccionó de inmediato, asegurando que no pensaba aceptar las condiciones de la Junta, y que defenderían su modelo incluso si tenían que ir a los tribunales. Pero los colegios solicitaron en enero la renovación de sus conciertos en los términos que exigía la nueva normativa, o sea, admitiendo que no discriminarían a ningún alumno por su sexo. La consejería no lo puso en duda, porque antes de que llegara el momento de renovarles los conciertos (en mayo), el periodo de escolarización de marzo demostraría si habían acatado las normas o no. Pero, al final, la matriculación no ha puesto a prueba a estas escuelas, que de momento no tendrán que estrenar el modelo mixto porque no existe una demanda real que les obligue a hacerlo. La nueva orden sobre la renovación de los conciertos educativos añadía un matiz nuevo: “La titular se obliga al cumplimiento de lo establecido en la normativa vigente sobre escolarización, especialmente en lo relativo a la no discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión u opinión”. La Junta se apoyó en la LOE para dictar la norma y en un fallo del Supremo que concluye que “la enseñanza mixta en los concertados es una faceta de la competencia sobre la admisión del alumnado que corresponde a la Administración educativa que los financia”. Antes de que existiera este marco legal, los colegios con enseñanza diferenciada habían litigado con la Junta para conservar sus conciertos sin modificar su pedagogía, y habían ganado en los tribunales. La patronal CECE se escuda en el Reglamento de Conciertos y en una disposición adicional de la LOE que permite que convivan modelo diferenciado y mixto. Este punto decía que la escuela mixta será preferente y prioritaria, pero no excluyente.