(COPE) El Secretario Regional de la Escuela Católica en Madrid, manifestó su pesar por el hecho de que la receta del Gobierno del Estado ante la acreditada falta de calidad el sistema fuera la imposición de la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC) y reiteró la valoración negativa de Escuelas Católicas de Madrid sobre esta materia, felicitándose no obstante de tener garantizado constitucional y legalmente que los centros podrán adaptar su contenido a sus proyectos educativos cristianos, a través de las programaciones de etapa y de área. La Escuela Católica en Madrid, según explicó Emilio Díaz, afronta con optimismo el nuevo curso escolar, al tiempo que piden que este curso sirva para avanzar en la autonomía de los centros educativos, como verdadero instrumento de calidad, y para encontrar fórmulas de financiación del Bachillerato. Para Emilio Díaz, la escuela concertada y, con ella, la escuela católica, aporta a la educación madrileña calidad, equidad y libertad. “Sin duda, los valores que caracterizan los proyectos educativos cristianos, su tradición, su organización, su carisma, suponen un aporte de calidad al sistema, y permiten que se ejercite la libertad de enseñanza que postula nuestra Constitución”, explicó. Además, “la sensibilidad de nuestros proyectos católicos”, añadió, “garantiza una especial implicación de nuestros centros en la atención del alumnado con condiciones socio– económicas más desfavorables, como testifican las estadísticas de la propia Comunidad de Madrid” El Secretario Regional de ECM, Emilio Díaz, manifestó que, contrariamente a algunas noticias o lecturas aparecidas en determinados medios, la escuela concertada es un espléndido sistema para la optimización de recursos públicos y mostró su preocupación por los datos de la OCDE que se han publicado recientemente, y que vuelven a calificar la educación española de forma deficiente.