Los rumores iban y venían, los medios de prensa y sus «fuentes» se decían y desdecían en cuestión de días. Finalmente, un comunicado oficial pone fin a las especulaciones. El empresario mexicano Emilio Burillo, deja la presidencia de la televisión de la COPE tras escasas semanas de gestión. El vicesecretario de Economía de la Conferencia Episcopal Española y presidente del Grupo COPE, Fernando Giménez Barriocanal, será quien asuma la conducción de Popular Televisión.
 
En una entrevista concedida en exclusiva a Religión en Libertad, Giménez Barriocanal revela los verdaderos motivos y circunstancias de los últimos cambios en la plana mayor de, hasta hace unos días «Popular María+Visión»; disipa dudas y temores acerca de la sostenibilidad y el estilo de programación que caracterizará a la cadena, y adelanta algunas novedades de la nueva parrilla de programación.
 
-Después de tan solo cuatro meses de presidencia de Emilio Burillo en «Popular María +Visión», hoy de nuevo Popular TV, ¿por qué se produce este cambio considerando, por ejemplo, el éxito de audiencia los meses pasados?
-En primer lugar tengo que destacar que el acuerdo de socios que se firmó en su momento fue trabajado antes de que yo llegara a la presidencia de COPE, acuerdo que le otorgaba la gestión de nuestro canal de televisión a don Emilio Burillo, poseyendo éste únicamente el 8% del accionariado, con la idea de que él se hiciera cargo de la empresa poco a poco.
 
Las circunstancias de la situación económica general hicieron que se precisara de un replanteamiento del modelo económico y organizativo que él había puesto en marcha y que, por lo menos en mi opinión, iba a ser difícilmente viable de cara al futuro.
 
Tras explicarle lo complicado de mantener el sistema por él planteado, le dimos varias alternativas y él entendió que la mejor fórmula era la que finalmente hemos acordado.
 
-¿Cómo era ese modelo de financiación y por qué, a su juicio, es inviable?
- Era un modelo alternativo al que es usado comúnmente por las televisiones comerciales. Está basado en las donaciones con, por ejemplo, un call-center para alentar y facilitar el financiamiento. Siendo un sistema que ha demostrado ser válido, sobre todo en Hispanoamérica, donde a diferencia de España, sí existe una cultura de la donación, hemos visto que aquí es difícilmente viable.
 
-Por lo tanto…
-Por lo tanto hay que intentar retornar a un modelo de televisión un poco más comercial, con capacidad de generar ingresos publicitarios para poder sostenerse sin, por supuesto, nunca ceder a métodos, programas y formas de financiación que vayan en contra de nuestro ideario.
 
El plan inicial de Burillo era tener un periodo de convivencia entre el modelo tradicional con el que él quería impulsar. El acuerdo era que la migración sería algo progresivo. Sin embargo, la realidad es que se migró rápidamente del modelo comercial al de donaciones. Y pudimos comprobar que esta migración no resultaba satisfactoria., más aún por el tema de la crisis en un país donde no hay cultura del donativo.
 
-¿Se trata entonces sólo de un problema de tipo económico y financiero el que conduce al cambio de presidencia?
-Fundamentalmente se debe a un problema económico. Adicionalmente, hay otro asunto. Si bien la presencia de don Emilio Burillo ha traído elementos muy positivos a nuestra cadena porque ha reafirmado la razón de ser de Popular TV, es decir, servir a la Iglesia dando a conocer el Evangelio a todo el mundo a través del medio televisivo, es verdad que nosotros partimos de un concepto «generalista» de televisión volcada con el mensaje de Cristo. Probablemente el modelo que él traía, a pesar de que en el acuerdo de socios primaba el carácter «generalista» de la televisión, no era exactamente «generalista» sino uno de connotación más «temática» de lo que nosotros en un primer momento queríamos mantener.
 
-¿Por qué entonces Burillo cambia del modelo «generalista» establecido por uno de tipo más «temático»?
-En el acuerdo se establecía que «Popular María+Visión» sería una televisión «generalista» pero afincada en valores religiosos. Sin embargo, en el transcurso de las semanas pasadas comprobamos que se incidía menos en este carácter «generalista».
 
A este respecto, quisiera precisar que esto es un asunto de apreciaciones. Tal vez algunos contenidos no estaban adaptados al hecho cultural europeo y hacía falta un proceso de adaptación que no estaba hecho en ese momento.
 
Dado que buscamos un «modelo de viabilidad», es decir, que la compañía sea un proyecto sostenible, que sea capaz de generar recursos para sostenerse en el tiempo, es muy importante mantener ese carácter «generalista», que llegue a todos los públicos, que aborde todos los temas, que tenga unos informativos que aborden la realidad social de España y que, a su vez, iluminen toda esa realidad desde el Evangelio. Eso es lo que queremos y lo que nos ha llevado a dar este paso.
 
-Es cierto que algunos obispos estaban incómodos con algunos programas de «Popular María+Visión» por no coincidir con la línea pastoral que está implantando la Iglesia en España?
-Yo creo que eso es radicalmente falso. Aunque no puedo decir que he hablado con todos los obispos, creo que todos los programas y contenidos eran totalmente acertados y congruentes con el Evangelio y el pensamiento de la Iglesia. Tal vez uno, en un momento determinado, pueda estar más o menos de acuerdo en los formatos y si éstos están adaptados a la realidad de España, pero no así en cuanto al contenido. Hay cosas que a algunos les gustará más y a otros les gustará menos.
 
Es cierto que hay cosas que son más difíciles que encajen en el entorno socio-cultural de España, que es donde tal vez podría haber cosas que «llamaran la atención» a los televidentes.
 
Pero no creo que eso sea un factor de descontento. Ahora bien, si esa actividad de divulgar el Evangelio la podemos realizar con soportes que estén actualizados y que sean comprensibles por la sociedad española en general, pues, probablemente, será mejor, y ese es el gran reto que tiene Popular TV: ser capaces de, sin renunciar a todo lo bueno que se ha estado haciendo en «Popular María+Visión», hacer una programación religiosa sólida y que tenga en cuenta el anuncio explícito del Evangelio pero en el marco de una televisión generalista que aborde con valentía y desde un prisma cristiano los problemas de la sociedad.
 
-ReL tiene información cierta de que algunos obispos estaban descontentos…televisar el Santísimo expuesto toda la noche, el tele predicador seglar, informaciones sobre determinadas apariciones marianas…
-El presidente y consejero delegado del Grupo COPE no tiene esa percepción. Cada uno puede expresar una opinión sobre si le gusta más un programa u otro. Hay algunos programas que pueden ser más «polémicos», por ejemplo, si es procedente mantener una exposición del Santísimo en televisión (en España, ciertamente, eso es «llamativo»). Y, como es opinable, hay gente a la que le puede parecer que no es un programa adaptado al soporte televisivo en Europa. Pero de ahí a decir que se han recibido quejas oficiales por parte de obispos censurando la programación o diciendo que determinada cosa es inaceptable… al menos yo, como presidente de COPE, no las he recibido.
 
Sobre al predicador seglar, he recibido más opiniones positivas que negativas. Lo mismo con la misa. Ciertamente son soportes que llaman la atención, que están pensados para un público diferente pero nada más.
 
-El obispo auxiliar de Madrid y secretario general de la Conferencia episcopal, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, ¿ha participado en los cambios en Popular TV?
-El cambio en el retorno de la gestión de Popular TV a COPE lo he propuesto yo como presidente del grupo y, por lo tanto, es responsabilidad exclusivamente mía. Al fin de cuentas, soy yo la persona que los obispos han decidido que se haga cargo de diseñar el modelo de viabilidad para esta compañía y, por tanto, la «única responsabilidad» es mía. La decisión última del cambio le ha correspondido al Consejo de Administración de COPE y a su consejero delegado.
 
-¿Es verdad que COPE ofreció a Burillo venderle la totalidad de las acciones de Popular TV y que éste, tras comprometerse, no pudo desembolsar el dinero en la fecha pactada?
-Había un acuerdo para que don Emilio se hiciera cargo de la mayoría de la televisión en unos plazos determinados de tiempo. Dada la situación de cierta indefinición que había, se le propuso, con una rebaja muy sustancial, que él anticipara esos plazos y que si él deseaba quedarse con la televisión y, además, que si él quería continuar con la gestión, lo lógico es que asumiera la responsabilidad de la gestión accionarialmente también.
 
En su momento se le hizo una extraordinaria oferta, con una rebaja muy sustancial de lo que en su momento la COPE había acordado en el acuerdo de socios. Lo único que se le pidió fue que, y sin que ello fuera en absoluto obligatorio, anticipara algunas de ellas. Finalmente él optó por no aceptarlo. Ante esa decisión, y de mutuo acuerdo, tomamos la decisión ya conocida.
 
-¿Qué intención tiene ahora el grupo COPE con Popular TV: la venderá a otro grupo o apuesta por gestionar de nuevo la televisora?
-Esta es la típica pregunta que me hacen todos los años respecto a la COPE. La cadena no está en venta. No hay la más mínima intención de ello. Este proyecto tiene desde sus inicios una clara vocación de servicio a la Iglesia. En la medida que esto sea viable lo vamos a seguir haciendo. No tendría ningún sentido vender esto. En ningún momento nos hemos planteado vender la televisión.
 
-¿Se queda entonces Emilio Burillo en Popular TV con ese 8% de las acciones?
-Don Emilio se queda, está en el Consejo de Iniciativas Radiofónicas y de Televisión, tiene el derecho a que se le devuelva el dinero que él ha aportado y a que le recompremos sus acciones en un plaza de tiempo determinado. Mientras eso sea acordado, él seguirá colaborando. Lo que nos ha comunicado es que él quiere crear su propia productora. El prefiere no estar continuar en el staff de directivos pero sí en el Consejo de Popular TV y está dispuesto a montar con sus propios medios una productora y seguir produciendo programas para Popular TV. Por nuestra parte, estaremos encantados de recibirlos.
 
-No hay, por tanto, una ruptura ni con Burillo ni con el pasado reciente de la empresa …
-Nosotros ni nos hemos enfadado, ni hay una ruptura ni nada de eso. Tampoco hay un cambio de ideología ni nos hemos vuelto más paganos y queremos hacer una televisión laica ni nada por el estilo.
 
-¿Cómo vender a los anunciantes un «producto» de temática religiosa como Popular TV?
-Es un «producto» que no tiene grandes contraindicaciones, que apuesta por la vida, por la educación en valores, por un hombre nuevo, que da una visión positiva de la vida. Creo que hay que salvar muchos prejuicios. En España hay todavía muchos prejuicios contra la fe. Una vez salvados, la gente joven, gente con valores, que encuentra una razón por la que vivir…Si yo tuviera una empresa, a mi me gustaría estar ahí haciendo una apuesta de futuro. Incluso en medio de la crisis. Mira, también se sale de la crisis anunciando un mensaje positivo, de la cultura del esfuerzo, de la sinceridad, de la verdad…ahí tenemos que estar.
 
-¿Nos puedes adelantar algunas novedades en la programación de esta nueva etapa de Popular TV?
-Queremos hacer un gran bloque de programas religiosos en torno a la misa, es decir, que la acompañen. Asimismo queremos explicar la doctrina de la Iglesia, especialmente el Catecismo de la Iglesia Católica en los temas cotidianos que afectan la vida cotidiana, en sus aspectos social y espiritual.
 
Vamos a mejorar un programa de cara a la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011. Queremos implementar programas que presenten a las familias en su contexto cotidiano, que den testimonio de su vida a la luz de la fe. También planeamos tertulias de gente joven sobre temas relacionados con la sociedad y la religión, un gran programa a favor de la vida. Asimismo estamos haciendo planes para televisar algunos programas de Radio COPE.
 
-¿Habrá informativos?
-Seguiremos apostando por los informativos porque a través de ellos podemos dar una visión de lo que pensamos acerca del hombre y la sociedad
 
También haremos una apuesta por el cine de calidad. Estamos buscando buenas series que han significado algo importante para nuestra vida. Seguiremos transmitiendo lo más relevante de la actividad del Papa, etc.