El próximo lunes 30 de julio se celebra el Día Mundial contra la Trata , que denuncia el tráfico de personas explotadas sexual o laboralmenteLa jornada fue establecida por la ONU en 2013 para impulsar una “respuesta internacional, colectiva y global”. Incluye la denuncia de la prostitución, los trabajos forzados, la mendicidad forzada, servidumbre, matrimonio forzado y compra-venta de órganos, entre otras prácticas.
 

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso, cifra que incluye las víctimas de trata para la explotación laboral y sexual. Aproximadamente un 30% de las víctimas de la trata son niños, y un 70% son mujeres y niñas.

Manos Unidas (www.manosunidas.org), la ONG de ayuda al desarrollo de la Iglesia española, ha apoyado con 1,4 millones de euros en los últimos 8 años la realización de 21 proyectos especializados en la prevención del tráfico humano y el rescate y reinserción social y familiar de sus víctimas en países como Benín, Brasil, India, Laos, Tailandia y Vietnam.

Contra la trata en India y Assam

Según el último estudio de la Fundación ReutersIndia es el país donde más peligro corren las mujeres de ser víctimas de trata de personas; incluido el trabajo forzoso, esclavitud sexual y servidumbre doméstica. Esta realidad no pasa desapercibida para Manos Unidas y los datos lo reflejan: de todos los proyectos contra la trata financiados por la ONG en los últimos ocho años, el 71% se han realizado en India. De esos proyectos, el 33% se han desarrollado en el estado de Bengala Occidental y el 20% en Assam donde la organización colabora en proyectos que pueden ponerse como ejemplo de lucha y prevención contra la trata.

En Assam, en los últimos dos años las Hermanas Misioneras de María Auxilio de los Cristianos (www.msmhc.org) han desarrollado en los distritos de Baksa y Udalguri, un Programa de Prevención de Tráfico Humano que ha beneficiado directamente a 900 personas, fundamentalmente jóvenes y mujeres tribales que llegaron a estas tierras desde otros lugares, huyendo de los conflictos entre bodos y santales de finales de los años noventa, tensiones que ahora se siguen produciendo entre bodos y musulmanes, por lo que no pueden regresar a sus lugares de origen. 

La población es muy pobre y la mayoría, analfabeta, y como consecuencia de ello se ven obligada a emigrar a las ciudades. La zona se ha convertido en un enclave gravemente afectado por el tráfico de personas que acaban trabajando como esclavas, son víctimas de la explotación sexual e, incluso, de la extracción de órganos. Por eso el proyecto se ha centrado, sobre todo, en la prevención del tráfico de personas y la promoción de normas de migración segura mediante la realización de talleres de concienciación y de la creación de Comités de Vigilancia en 30 aldeas.

Capacitar y concienciar a las jóvenes

También en Assam, pero a través del Centro Auxilium Reach Out y de otros diez centros distribuidos en aldeas cercanas a Guwahati que coordinan las Hermanas de María Auxiliadora (Salesianas de San Juan Bosco) se desarrolla un Programa de Concienciación y Prevención contra el Tráfico de Mujeres. Este proyecto, en el que participan directamente unas 1.000 mujeres jóvenes, tiene como principales ejes la realización de actividades de formación y capacitación de mujeres y jóvenes, alfabetización y creación de Grupos de Autoayuda y Comités de Vigilancia, todo ello para concienciar sobre esta realidad a otras cerca de 4.000 mujeres, jóvenes, profesoras y líderes locales de las comunidades.

Pobreza, paro y alcoholismo que causan violencia

Por otra parte, en el estado de Bengala Occidental y junto a la organización Seva Kendra Calcutta (Servicios Sociales de la Archidiócesis de Calcuta) está teniendo lugar un Programa de prevención del tráfico de personas y violencia de género que se desarrolla el distrito de 24 North Parganas, a unas tres horas en coche de Calcuta y muy cerca de la frontera con Bangladesh.

Es una zona superpoblada, con extrema pobreza y un paro de casi el 70%, que tienen como consecuencia la migración de personas y problemas sociales como el alcoholismo y la violencia contra las mujeres. Las mafias son muy poderosas en la zona y engañan a las familias con promesas de trabajos bien remunerados en las ciudades o simplemente captan a los jóvenes y a las mujeres durante sus desplazamientos a otros lugares. Aquí el programa de Manos Unidas ayuda directamente a 1.887 personas, sobre todo mujeres y jóvenes.