El cardenal arzobispo de Caracas ha decalarado en esta entrevista recogida por Aciprensa que el diálogo en Venezuela no es «verdaderamente efectivo» y que «lo que el gobierno hace es agravar los problemas» en el país.
 
El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, ha señalado que el Gobierno de Venezuela «se ha burlado del Vaticano y se ha burlado de la Iglesia» porque hizo creer que quiere llevar adelante el diálogo para salir de la crisis, «pero luego toman una serie de medidas que van en contra».
 
En declaraciones a Unión Radio, el Purpurado recordó ayer que permanentemente la Iglesia apoyó un diálogo entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición para sacar al país de la crisis social, económica y política en que se encuentra desde hace años.
 
Como se recuerda, luego de varios intentos, finalmente con el auspicio de la UNASUR se logró sentar juntos al gobierno y a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) el 30 de octubre del año pasado. El Vaticano participó como facilitador. Tras varias horas de reunión, el 31 de octubre se publicó un comunicado en el que ambas partes se comprometían a ciertas medidas.
 
Por el lado del gobierno, este debía implementar medidas para aliviar la grave escasez de comida y medicinas, respetar la independencia de la Asamblea Nacional y liberar a los presos políticos; asimismo, oficialistas y opositores debían concordar «el calendario electoral que permita a los venezolanos decidir sin dilaciones su futuro».
 
Sin embargo, señaló el Cardenal Urosa, no se solucionaron estos problemas y pese a que «estuvimos apoyando esto del diálogo permanentemente», en las sesiones del 11 y 12 de noviembre se «llegó a un punto casi muerto».
 
Ante esto, el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Parolin el 1 de diciembre «envió una carta al gobierno y a la MUD en la que decía que no se había avanzado y no era satisfactorio el resultado». La autoridad vaticana además recordó «los cuatro puntos que el gobierno no había cumplido: lo de la liberación de los presos políticos, lo de la crisis de alimentos, lo de la restitución de facultades constitucionales a la asamblea nacional y lo de la ruta electoral».
 
«El Vaticano no estaba satisfecho con lo que se había logrado, igual que nosotros los obispos venezolanos. Nosotros estamos de acuerdo con el Cardenal Parolin, que es el vocero más autorizado del Vaticano» porque es el segundo en la Santa Sede.
 
El Arzobispo de Caracas señaló que ese diálogo que fracasó en noviembre de 2016 «tiene que ser reemplazado con un diálogo verdaderamente efectivo».
 
«La voz de la Iglesia es una sola. Nosotros creemos en un diálogo para resolver», afirmó. Sin embargo, criticó al régimen por burlarse de la Iglesia y tomar medidas que obstaculizan el camino para superar la crisis, como el constante «ataque contra la Asamblea Nacional” y la inmunidad de los parlamentarios.
 
«Hay una serie de cosas increíbles que muestran que lo que el gobierno hace es agravar los problemas», denunció.
 

Durante la entrevista, el Cardenal Urosa también aprovechó para reiterar que la Iglesia no es adversaria del gobierno. «El gobierno venezolano considera que somos adversarios suyos. Nosotros no lo somos, por eso ellos quieren distinguir entre el Vaticano y el Episcopado. Es una estrategia de ellos», señaló.
 
El Arzobispo de Caracas lamentó que «algunas personas que no son del gobierno caigan en esa misma actitud». Además señaló que «el ataque al Papa (Francisco) es absolutamente injusto. Yo decía desde hace algún tiempo que el fracaso o el éxito depende de las partes y no de los facilitadores». «Repito que la carta del Cardenal Parolin del 1 de diciembre, que recibió un ataque violentísimo del diputado (oficialista) Diosdado Cabello, indica claramente que el Vaticano no está contento con lo que se hizo».
 
Finalmente, el Cardenal Urosa señaló que las palabras del Nuncio Apostólico en Venezuela, Mons. Aldo Giordano, «ha sido claro: la Iglesia está dispuesta y abierta y el Vaticano está dispuesto a acompañar el diálogo, pero eso depende de que las partes lo pidan, y que las partes decidan continuar o no continuar el diálogo».