Devoción mariana en contra de la cristianofobia: la Virgen de Fátima en Estrasburgo. La bandera europea tiene 12 estrellas como homenaje a la Virgen, pero es la primera vez que ella “visita” el bastión de la política de la Unión Europea.

Mañana a las 10 de la mañana, la estatua de la Virgen será llevada a la catedral de la ciudad-símbolo de la tecnocracia europea por un grupo de peregrinos de todo el continente.

El programa también incluye un breve “paseo” ante la sede del Parlamento Europeo. «Un evento excepcional», comentan sobre la llegada de la estatua de la Virgen de Fátima a Estrasburgo Lorenzo Fontana y Mario Borghezio.

«Son pocos los que saben –explican los parlamentarios europeos– que la versión original del símbolo de la Europa unida es exquisitamente mariano, como demuestra la bandera oficial de la Unión Europea, con las doce estrellas y los colores blanco y azul de la Virgen».

«Desgraciadamente –indican– Europa se ha desviado peligrosamente de la inspiración original, tomando una dirección diferente, a favor de intereses que tienen muy poco que ver, o nada, con los de nuestros pueblos y con los valores cristianos en los que se reconoce la gran mayoría de los europeos».

Fontana y Borghezio presentaron una declaración por escrito para apoyar las peticiones de las que la Virgen de Fátima se ha hecho portadora, «para que su recepción pueda salvar a Europa y a todo el mundo y garantizar la paz y la prosperidad». La iniciativa fue sometida al Parlamento Europeo por el padre Nicholas Gruner, fudnador de la “Asociación Virgen de Fátima Onlus”.

La Bandera de la UE, como indica Mario Mauro, presidente de la delegación del partido italiano Pueblo de la Libertad (Pdl) en el Partido Popular Europeo (Ppe), tiene 12 estrellas doradas en círculo sobre un fondo azul. El número de estrellas no tiene que ver con los eatados que forman parte de la Unión Europea, sino que es un símbolo numérico antiguo que indica armonía y solidaridad.

La elección de la bandera se dio mediante un concurso que ganó el diseñador francés Arséne Heitz. El significado de la bandera retoma una imagen de la devoción por la Virgen propia del décimosegundo capítulo del Apocalipsis: «Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza».

El presidente de la comisión del concurso era un judío belga convertido al catolicismo, y muy sensible al simbolismo bíblico relacionado con el número 12: este número, en la simbología antigua, representa la perfección y la plenitud; las tribus de Israel son 12; los meses del año también; los Apóstoles; las Tablas de la Ley romana. Heitz se inspiró en la “Medalla Milagrosa” que llevaba al cuello: una medalla acuñada tras la aparición de la Virgen a Santa Catherine Labourè en 1830. Fue la Virgen misma la que indicó a la religiosa que representara en su medalla las 12 estrellas de la corona de la mujer del Apocalipsis. También llevaba una de estas medallas (de lata) Santa Bernadette Soubirous cuando, el 11 de febrero de 1858, tuvo la primera aparición de la Señora, que se mostró vestida justamente de blanco y azul. Arséne Heitz no reveló a la comisión del concurso la proveniencia bíblica del símbolo (lo habría admitido tiempo después), pero sostuvo que el número 12, según un conocimiento ancestral, era un «símbolo de plenitud»; esta lectura convenció a la comisión. La bandera europea, pues, tiene un enorme significado cristiano y, sobre todo, mariano. Mañana, María vuelve a hacer suya la Unión Europea.