El santuario murciano de Caravaca de la Cruz, que custodia una astilla de madera que según la tradición perteneció a la Cruz de Cristo, recibió en los últimos 12 meses 14.000 peregrinos con motivo del Año Jubilar, que se celebra cada 7 años por concesión del Papa Juan Pablo II. Son tres veces más que en el anterior año jubilar, en 2010. Las cifras las difundió el 7 de enero el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras. 


López Miras declaró a la prensa que el Año Jubilar ha cumplido con «todas las expectativas», con más de un centenar de actividades y una generación de más de 4.000 contratos, con el objeto de convertirlo en un referente de turismo religioso.

En este año que termina se han expedido unas 14.000 credenciales del peregrino o «caravaquensis», entre ellas a las monjas de clausura murcianas que viajaron a Caravaca gracias a una dispensa especial.




Unos 6.500 grupos de peregrinos, la mitad murcianos, han visitado la Basílica y se han celebrado mil misas del peregrino.

También han acudido visitantes "espontáneos" o no oficiales, sin su "caravaquensis".

El cardenal Ricardo Blázquez ha señalado durante la homilía que clausuró el Año Jubilar que ejercicio como éste «son aldabonazos a la conciencia cristiana».


«Ha sido una experiencia fantástica», resumió el obispo de Cartagena-Murcia, José Manuel Lorca Planes, y añadió que la mitad de los cien mil euros recaudados serán donados al «Proyecto Hombre» para ofrecer soluciones en materia de tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias y otras adicciones a los jóvenes.



Dentro de este relicario se guardan unas astillas de madera, de la Cruz de Cristo según la tradición


Blázquez subrayó que la Cruz de Caravaca, astilla del madero usado por los romanos para crucificar a Jesús, se encuentra entre las reliquias custodiadas y veneradas con mayor devoción.

En una basílica repleta de autoridades civiles y militares, el cardenal hizo una referencia histórica a la Cruz cristiana que los romanos emplearon como forma de suplicio «más infame y cruel que hemos inventado los hombres» que mas tarde se convertiría en una «cruz gloriosa para nosotros» ante la que se postran los fieles.


Tras la ceremonia solemne, se apagó el faro encendido hace ahora un año como símbolo de guía al peregrino desde lo alto del templo barroco construido en 1617 para acoger la reliquia. El domingo posterior a Reyes de 2024 volverá a encenderse.

La presencia del ministro y portavoz del Gobierno Íñigo Méndez de Vigo al acto de clausura se suma a la realizada en noviembre pasado por los Reyes para clausurar la exposición 'Signum. La Gloria del Renacimiento', así como a la visita del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el 27 de diciembre.


Hay siete lugares que cuentan con año jubilar regular y la mayor parte de ellos se encuentran en España: la tumba del apóstol en Santiago de Compostela, el santuario de Liébana (Cantabria) con su "lignum crucis" (otro fragmento de la Cruz), Caravaca, Urda (en Toledo) con su imagen del Cristo de la Vera-Cruz- y Valencia, con su Santo Cáliz que probablemente fue el que Cristo usó en la Última Cena.

Más sobre el santuario y la devoción a la Cruz de Caravaca en:
www.lacruzdecaravaca.com