Ocho de cada diez institutos vascos [públicos, de bachillerato] no han logrado formar clases para impartir la asignatura de Religión este curso debido a la falta de demanda.

Únicamente 26 de los 120 institutos públicos han tenido el número mínimo de 15 estudiantes necesario para poder impartir esta materia optativa.

Casi tres de cada diez institutos (34 centros) no han registrado una sola petición, mientras que en otros 35 el número de matrículas no ha alcanzado las cinco.

Así se desprende de los datos de prematrículación del Departamento de Educación del Gobierno vasco. El refuerzo de Religión que persigue la Lomce no ha calado entre los preuniversitarios vascos. Y ello a pesar de que Religión se encuentra entre las materias que tradicionalmente se han considerado como marías.

La apatía de los bachilleres vascos hacia Religión el año en el que entra en vigor su cambio de estatus (al pasar a ser evaluable y tener una alternativa obligatoria) contrasta con el espectacular repunte que ha experimentado la asignatura en otras zonas del Estado.

En Madrid, por ejemplo, el número de estudiantes de Religión en 1º de Bachillerato se ha incrementado un 150%, según la Federación de Enseñanza de CC.OO. El responsable del Gabinete de Estudios de CC.OO., Miguel Recio, subraya que este repunte del número de alumnos que optan por la asignatura no se debe a un cambio repentino de la ideología y creencias de las familias, sino a que esta materia cuenta para la nota media, por tanto para pedir una beca o entrar en la carrera deseada.

La realidad en Euskadi es bien diferente. Solo el 8,7% del alumnado de los institutos ha marcado la casilla de Religión del listado de materias optativas y ha bajado en 46 el número de matrículas, según reveló el domingo en una entrevista en DEIA la consejera de Educación, Cristina Uriarte.

Se puede decir que el peso de Religión continúa siendo anecdótico en los institutos vascos y que suma nuevos estudiantes a cuentagotas, al contrario que en Aragón donde el número de estudiantes de 1º de Bachillerato que han optado por esta asignatura se ha triplicado respecto al curso anterior hasta alcanzar el 16%.

El número de estudiantes de Bachillerato que ha pedido estudiar Religión en Euskadi [en la enseñanza pública] apenas supera el millar.

En concreto, de los 15.012 alumnos que este año estudian en el ciclo de Bachillerato en la red pública 1.309 harán Religión frente a los 6.399 que cursarán su alternativa obligatoria (Valores Éticos). El resto, esto es la mitad, ha elegido alguna de las cerca de medio centenar de asignaturas que componen el listado de optativas (desde Historia de la Filosofía a Química pasando por Psicología o Dibujo Técnico).

Este comportamiento demuestra un signo de madurez entre el colectivo preuniversitario ya que en la Selectividad se examina de optativas de la modalidad de 2º Bachillerato (Artes, Ciencias y Tecnología y Ciencias Sociales) relacionadas con la carrera que se desea estudiar. Y tras el último cambio, puede otorgar hasta cuatro puntos extra. Al contrario que en el Estado los bachilleres no han visto en esta maría una baza para mejorar la nota media del curso.


Pero no todos los que se han matriculado podrán cursar Religión porque para poder dar una optativa se necesita formar grupos de 15 alumnos, algo que solo se cumple en el 20% de los institutos.

No obstante, los estudiantes podrán cursarla si desean mediante el Bachillerato a distancia. El Departamento de Educación ha remitido una circular a los centros informándoles de que desde 2010 existe la posibilidad de que un estudiante curse a distancia alguna materia en la que no sea posible formar grupo por no alcanzar el número mínimo de alumnos exigido.

El decreto que regula el proceso de evaluación en el Bachillerato permite cursar “hasta un máximo de una materia por curso”, a excepción de las troncales, en la modalidad de educación a distancia. Y en estos casos, el centro en el que está matriculado el alumno y el que imparte la materia optativa deben coordinarse, de modo que al final del curso quien ostente la jefatura de estudios del centro en el que se estudie Religión remita la nota de la evaluación final al centro donde está matriculado el alumno para incluirla en su expediente.


Euskadi es -junto a Aragón, Asturias y Canarias- de las pocas comunidades autónomas que han decidido disminuir las horas de Religión en el calendario escolar tras la entrada en vigor de la ley Wert. El Currículum Vasco -cuyos decretos no se publicarán en el Boletín Oficial del País Vasco hasta bien entrado diciembre- reduce el horario de Religión un 33 % en Primaria y ESO, al pasar de una hora y media de clase a una hora. En Bachillerato se cambia de una hora semanal por curso a dos horas en uno de los dos cursos. Esta merma es posible porque con la Lomce y su desarrollo curricular se atribuye a Religión menos horarios que con la LOE (de 90 minutos semanales con la LOE a 45 minutos con la nueva ley).

La enseñanza de la religión católica y de las otras religiones con las que el estado Español ha suscrito los correspondientes acuerdos (evangélica, judía e islámica), se imparten en el segundo ciclo de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, tanto en centros públicos como privados. Estas enseñanzas son de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado.

Según los datos del Departamento de Educación, este curso han estrenado nuevo ciclo (1º de Primaria, ESO y Bachillerato) 35.356 estudiantes, de los que el 36% ha optado por Religión y el 62% por su alternativa. Además de católica, 201 estudiantes han pedido religión islámica (el 0,5%) y 67 evangélica.


A pesar de que se han recortado las horas de Religión en las aulas vascas, este curso es la primera vez que se podrá ofertar en 2º de Bachillerato, el equivalente al antiguo COU. Esta decisión ha provocado malestar en las filas de los socialistas vascos, quienes consideran que el Ejecutivo Urkullu ofrece así un “trato de favor” a Religión. La consejera de Educación, Cristina Uriarte, se ha defendido de estas acusaciones en el Parlamento Vasco explicando que la oferta de esta materia en 2º de Bachillerato es una prerrogativa de los institutos puesto que lo que pretende el decreto vasco de Bachillerato es que las dos horas de Religión se puedan ofertar en primero o segundo, nunca en los dos cursos.

Por tanto, los centros tienen la libertad de no dar en 2º Religión si así lo estiman. No en vano, 2º de Bachillerato es la antesala de la Selectividad o del sistema de acceso a la Universidad que se establezca si es que finalmente pasa a mejor vida en 2017 con la Lomce.

Con esta decisión el Gabinete Uriarte no hace sino cumplir la letra de la Ley Wert que establece la asignatura de Religión y su asignatura alternativa, Valores Éticos, como específicas de oferta obligatoria en todos los cursos, y también como específicas de oferta optativa, pudiendo ofertarse en ambos bloques a la vez, pero no pudiendo ser cursadas de forma repetida en uno y en otro, por lo que la oferta debe suponer, en realidad, solo una.