El diario ForumLibertas, ligado a la asociación E-Cristians, hace ya tiempo que denuncia que en temas "sensibles para los católicos", como la familia, el aborto y los valores, el gobierno catalán de Convergència, "hace lo mismo que el tripartito", es decir, una política de izquierda radical. 

En teoría, Convergència gobierna con su socio de siempre, Unió Democràtica (partido democristiano catalanista), y por matemáticas electorales, con la izquierda independentista de ERC. En la práctica, el elemento democristiano no se ve, y el de izquierda radical se adueña de los valores del gobierno.


Un caso se extremo se vio el pasado 27 de septiembre, cuando Convergència apoyó una propuesta no ya de ERC, sino del extremo más revolucionario del Parlament: la CUP, una formación antisistema con 3 diputados, y no sobre un tema menor, sino sobre uno clave: el aborto.

La resolución de la CUP, que se aprobó con 88 votos a favor, 31 en contra y 11 abstenciones, insta a un "desarrollo total y efectivo" de la Ley del aborto vigente (implantada por el gobierno de Zapatero) y pide "rechazar y combatir cualquier reforma regresiva" de la actual normativa que pueda aprobar el Gobierno de Mariano Rajoy.

Casi todos los diputados de Convergència votaron a favor de la actual ley abortista, igual que la CUP, los postcomunistas de ICV-EUiA, la izquierda independentista de ERC o los socialistas de PSC. Sólo dos diputados de CDC, Oriol Pujol y Glòria Renom, se abstuvieron, como lo hicieron también los diputados de Ciutadans. Votaron en contra los del Partido Popular de Cataluña y Unió Democràtica.


"Al votar a favor de esta resolución, Convergència constata la incapacidad de UDC para paralizar este tipo de iniciativas de una forma conjunta con sus socios de gobierno en la Generalitat; esta cierta incapacidad de Unió para paralizar propuestas que afectan a la sensibilidad de los católicos contrasta con la fuerza que tiene ERC desde fuera del Gobierno para hacer lo propio con las que interesan a los republicanos", señala ForumLibertas.

"Así, por ejemplo, Esquerra consiguió hacer rectificar a Mas en algo tan sensible como en materia de impuestos, cuando se vio obligado rectificar un compromiso electoral y restituir en Cataluña el impuesto de sucesiones que CiU presumía hasta ese momento de haber eliminado, además de aumentar el impuesto de patrimonio".

Y añade: "En este tipo de cuestiones, que afectan especialmente a los votantes católicos, Convergència no se despega de las tesis que en su día puso en marcha el Tripartito, como tampoco lo hace en temas de justicia social. Hay que recordar en este sentido los primeros recortes, que dejaron en muy escasas las ayudas a las familias".