Frente a la escasez de vocaciones y el cierre de numerosos conventos en España, los obispos están abriendo nuevas comunidades provenientes de otros países a sabiendas de la importancia de la vida contemplativa para las diócesis.

Este fin de semana llegaban a Valencia las Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, llegadas de Colombia, y también lo hacían en la diócesis de Segorbe-Castellón las Hermanas de la Sagrada Familia, otra orden proveniente de Polonia.

Fruto de la "providencia"

Las religiosas de la Sagrada Familia de Nazaret han abierto su primera casa en un país de habla hispana, y lo han hecho en la Diócesis de Segorbe-Castellón. En la tarde de la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús, se celebraba una Misa de bienvenida en la iglesia parroquial de Benicasim, y el obispo Casimiro López Llorente las recibía asegurando que son “fruto de la Providencia y la Misericordia de Dios”.

Según recoge la web del obispado, la Diócesis buscaba dar uso al convento que habían ocupado hasta hace unos años las Hermanas de Cristo Sacerdote, cuando hace un año el párroco de Santo Tomás de Benicasim y Delegado diocesano de Familia y Vida, Luis Oliver, coincidió con la superiora general de las  eligiosas de la Sagrada Familia, madre Hanna Zawieja, en la Congregación romana para la familia. En febrero de este año hubo el primer contacto con monseñor López Llorente, y este primer día de octubre se ha firmado el convenio

La comunidad que funda en la Diócesis está constituida por cuatro religiosas. “Será muy conveniente y necesario que proclaméis con vuestra forma de vida que el Amor de Dios está en el centro del matrimonio y de la familia. Recuperar esta dimensión nos urge para anunciar la Buena Noticia del matrimonio y la familia”, recomendaba el Obispo refiriéndose al carisma de la congregación de la Sagrada Familia que anuncia el Reino de Dios a la familia.

“Y tengo otro deseo – añadía Mons. López Llorente – , que seáis como un despertar de las vocaciones a la vida consagrada entre nosotros por vuestra forma de ser y de estar”. Entre los numerosos fieles reunidos en la iglesia, estaban representados los carmelitas del Desierto, los Padres Blancos y la hermana Fina Gómez, presidenta diocesana de la Confederación de Religiosos (Confer). El Obispo también ha remarcado la dimensión eucarística de la congregación, y adelantaba que en la iglesia del convento se expondrá el Santísimo para que lo fieles puedan orar. Un guiño en este año pastoral centrado particularmente en la Eucaristía.

1.200 religiosas en 14 países

Tras la celebración litúrgica, el obispo y la madre Hanna Zawieja han firmado el convenio de acogida de la congregación en la Diócesis. Para concluir, la superiora general ha querido agradecer al Obispo, los presbíteros presentes – entre los que estaban el Vicario General, Javier Aparici, y arcipreste de la Costa, Albert Arrufat – y fieles la acogida dispensada.

La religiosa ha insistido en que la fundación es “por la Providencia de Dios”: “Desde un punto de vista humano tendríamos miedo de venir por la tentación de que no hay suficientes hermanas para la misión. Pero aunque solo tengamos cinco panes, todo es posible si están en las manos de Jesús. Señor Obispo, solo tengo cuatro hermanas de momento, pero creo que ahora serán suficientes”. Las 1.200 religiosas de la Sagrada Familia presentes en 14 países del mundo estaban rezando por este evento. Las hermanas Catarina, Michalina, Karoline y Paula estarán bien sostenidas.

Relación con San Juan Pablo II

Las religiosas de la Sagrada Familia de Nazaret han tenido una estrecha relación con San Juan Pablo II. Cuando era niño, Karol Wojtyla fue a una guardería regentada por las hermanas en Wadowice. Como joven sacerdote, comenzó sus encuentros con jóvenes en la lavandería del convento en Cracovia, y una vez consagrado obispo les confió el cuidado de la primera casa cuna en los años 70. Fue él mismo como Papa quien declaró beata a la fundadora en 1989.