Manos Unidas, la ONG de cooperación al desarrollo de la Iglesia Católica en España, ha cumplido seis décadas de existencia y para ello quiso entregar el pasado jueves el premio extraordinario a la reina Sofía por su compromiso y “enorme sensibilidad” con esta organización eclesial y sus proyectos que ha mostrado desde hace años.

La reina emérita recibió el galardón de manos de la presidenta de Manos Unidas, Claro Pardo, en el Auditorio Nacional de Madrid antes del concierto con el que se han conmemorado los 60 años de vida de la ONG de la Iglesia católica.

"Es de justicia agradecer con este premio el apoyo que la reina Sofía ha brindado, a lo largo de estos años, a Manos Unidas y a todas esas personas, invisibles para la mayoría, a quienes ha dado su respaldo y cariño", afirmó Pardo para expresar su "profundo agradecimiento" a la reina.

Un "acicate" al trabajo diario

Tal y como recoge la agencia EFE, la presidenta de Manos Unidas añadió que "la enorme sensibilidad con las causas de los más desfavorecidos" de doña Sofía supone "un acicate para el trabajo diario" de la organización, que trabaja en más de 50 países.

Tras recibir el galardón en el escenario, acompañado de un prolongado aplauso, la reina improvisó unas palabras para agradecer la distinción y elogiar la tarea de la organización humanitaria "por todo lo que han hecho por los pobres" en estos 60 años.

"No tenían para comer, ni nada, y ahora están mejorando gracias a Manos Unidas en tantos países. Enhorabuena. Aquí me tienen", añadió doña Sofía para ofrecer seguir colaborando con la entidad.

Fondos para colegios católicos en Uganda

Pardo transmitió su reconocimiento a todas las personas que han trabajado y colaborado con la ONG para "hacer realidad el sueño de acabar con el hambre en el mundo" desde que se fundó en 1959 de la mano de un grupo de mujeres de Acción Católica.

"Esas valientes mujeres y los millones de personas a las que hemos apoyado están presentes hoy aquí. En nuestras mentes y, sobre todo, en nuestros corazones", ha remarcado la presidenta de Manos Unidas, quien también destacó el papel de los misioneros.

Tras la entrega del "Premio extraordinario Manos Unidas 60 aniversario", tuvo lugar el recital, titulado "Música de cine por un Nuevo Mundo". La Orquesta Sinfónica Nacional Checa, bajo la dirección de Inma Shara, ha interpretado la Sinfonía del Nuevo Mundo, Antonín Dvorák, y una selección de temas de bandas sonoras de grandes películas, como Memorias de África o La Lista de Schindler.

Los fondos recaudados se van a destinar a suministrar agua a 20.000 estudiantes de 55 escuelas de la diócesis de Lugazi, situada en el centro de Uganda.