¿Por qué Raúl Berzosa deja el pastoreo de la pequeña diócesis de Ciudad Rodrigo, después de 8 años? ¿A qué se va a dedicar, y dónde? Sigue siendo un misterio y él no ha querido aclararlo en su misa de despedida en la catedral.

La catedral de Santa María en Ciudad Rodrigo se llenó de fieles y sacerdotes este sábado por la tarde en la misa que presidió el obispo Berzosa. Querían despedirse de él. Aunque el obispo dedicó un buen rato a saludar a los feligreses uno a uno, no aclaró casi nada sobre lo que va a hacer en adelante... excepto seguir de retiro.

Berzosa lleva 7 meses retirado del gobierno de la diócesis, responsabilidad que ejerció durante este tiempo Francisco Gil Hellín, el arzobispo emérito de Burgos. Esta misa sirvió también para despedir a Gil Hellín, porque ha sido relevado por Jesús García Burillo, arzobispo emérito de Ávila, que desde este domingo asumirá ese cargo de Administrador Apostólico aunque con sede vacante.

Berzosa solo concretó a los medios de comunicación que seguirá en el retiro temporal que le fue concedido por el Papa a mediados del pasado mes de junio.

Su homilía fue “breve”, dijo, porque “hace frío” y prefería dedicar tiempo a saludar personalmente a los fieles al acabar. Duró 12 minutos, especifica la crónica de Salamanca RTV Al Día. En la homilía explicó que no quería “ningún protagonismo; fuera pomposidad, fuera victimismo, porque el foco de atención no es mi persona, es Jesucristo y la belleza de una Iglesia que está aquí reunida”. 

Raúl Berzosa con el obispo Gil Hellín (emérito de Burgos) que se ha encargado de la diócesis durante estos 8 meses; ahora se encargará García Burillo, el obispo emérito de Ávila

Aseguró que “en estos 8 meses de retiro os he llevado en mi corazón, en mi cabeza, por todo lo recibido; porque he recibido una fecunda herencia de esta tierra”. Para cerrar, pidió una oración especial para el diácono Efraín Peinado -por su próxima ordenación sacerdotal-, y para los administradores apostólicos saliente y entrante, Francisco Gil y Jesús García Burillo.

El Vicario de Pastoral de la Diócesis, José Manuel Vidriales, agradeció al obispo “su paso por estas parcelas de la Iglesia Diocesana” (repasó los 7 arciprestazgos diocesanos) y “su paso por nuestras vidas”.

Por último, Berzosa obligó a hablar a Francisco Gil, quién manifestó que “ojalá no hubiera hecho falta estar aquí, pero me alegro a posteriori de haber estado, por haber renovado el espíritu de pastor directo”. Tal y como recordó Berzosa, él fue Vicario de Pastoral en Burgos con Francisco Gil de Arzobispo.

A continuación, todos aquellos que quisieron pudieron despedirse personalmente del obispo Berzosa, en una larga ronda que duró 35 minutos. Pudo bendecir a algún recién nacido, a algunos niños más, comprobar las lágrimas de varios fieles y recibir algún recuerdo y obsequio.

(Fotos de Salamanca RTV al Día)