La Universidad de Navarra, en colaboración con el Instituto Core Curriculum, el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) o el Grupo Ciencia Razón y Fe (CRYF), ha anunciado que impartirá su nuevo Máster en Cristianismo y Cultura contemporánea a partir del próximo curso académico 2022/2023.

Comprender la cultura contemporánea desde el humanismo cristiano y afrontar los retos intelectuales del mundo actual son algunos de los objetivos del nuevo Máster, que pretende convertirse en una plataforma intelectual bajo la dirección académica de Mariano Crespo, catedrático de la Universidad.

El máster, señala Crespo, "surge ante la necesidad de obtener conocimientos avanzados que permitan comprender los problemas y desafíos del mundo actual en sus aspectos intelectuales, históricos, sociales, científicos, artísticos, literarios, filosóficos y teológicos". Asimismo, el posgrado pretende "abordar los elementos fundamentales de la comprensión cristiana de la cultura contemporánea sobre la base del diálogo entre fe y razón".

El programa, dirigido especialmente a profesionales del ámbito educativo y a todo interesado en las aportaciones del cristianismo a los debates culturales e intelectuales, constará de cuatro módulos: Entender el mundo de hoy: claves históricas y sociales; cosmovisión científica y religión en el siglo XXI; pensamiento contemporáneo y trascendencia; y la búsqueda del sentido en las artes y la literatura contemporánea.

Mayo del 68, el cristianismo tras el Concilio Vaticano II, la transformación de la sociedad y la familia, el diálogo entre ciencia y religión, los retos actuales de la tecnología, o "la necesidad de la razón en la época de la posverdad" serán algunos de los aspectos que se abordarán en esta nueva oferta académica de la Universidad de Navarra.

Fe, verdad y belleza como carta de presentación

El pasado 9 de febrero, más de 400 personas acudieron a la presentación del nuevo máster en el campus universitario de Madrid, en el que se citaron el filósofo y pedagogo Gregorio Luri, la fotógrafa Lupe de la Vallina y Ricardo Piñero, catedrático de Estética y profesor del máster.

En el coloquio de presentación, los ponentes reflexionaron sobre la vigencia del mensaje cristiano y su relación con la cultura actual, la belleza o la búsqueda de trascendencia en el arte.

Piñero comenzó su ponencia destacando la alternativa y solución que supone el cristianismo para los problemas y urgencias del presente: "No podemos esperar. En nuestra cultura encontramos problemas serios, pero no se trata de confrontar un discurso, sino de recoger la tradición de lo que el cristianismo es y su presencia en el mundo contemporáneo, que es en el que estamos".

El catedrático de filosofía Ricardo Piñero llamó a recuperar "la tradición del cristianismo" como solución a los "problemas serios" de la cultura contemporánea. 

En este sentido, Gregorio Luri se refirió al cristianismo como la esperanza frente al miedo imperante: “Si por algo se caracteriza nuestro tiempo es porque tiene miedo al futuro. Ante un presente perdido, el cristianismo nos dice que la mirada correcta es la del pasado, pues hemos conocido el amor de Dios”.

Frente a la belleza efímera, Gregorio Luri abogó por la "belleza especial que ha vencido a la muerte" del cristianismo. 

Lupe de la Vallina incidió en la importancia del cristianismo en la cultura contemporánea mencionando destacados ejemplos de artistas en los que manifestaciones no cristianas continúan empleando referencias a la fe católica. “Si Rosalía o C. Tangana cogen las imágenes que cogen y graban donde graban no es por puro exotismo sino por la potencia expresiva que tiene desde hace 2000 años”, apuntó.

Preguntada por la necesidad de actualizar el mensaje cristiano, la fotógrafa respondió tajante: "Pocas cosas hay más provocadoras y transgresoras que el cristianismo. No tenemos que hacerlo contemporáneo y atractivo".

"Pocas cosas hay más provocadoras y transgresoras que el cristianismo", mencionó la fotógrafa Lupe de la Vallina.

A la misma pregunta, Luri respondió acudiendo a la relación de la fe cristiana con la belleza y apuntando a la muerte como su nexo de unión. "Estamos rodeados de belleza efímera, como una puesta de sol o el abrazo de un hijo, pero es precisamente este componente el que le da su grandeza. Frente a las bellezas efímeras hay una belleza especial que ha vencido a la muerte”, remarcó el filósofo.

El catedrático y profesor del máster cerró los turnos de intervención señalando la importancia de la belleza en el hombre: "Dios es belleza y no puede pasar nunca de moda. Olvidarnos de la belleza y de la verdad es dejar de ser quienes somos. ¿Por qué renunciar a hablar de ella si es un encuentro que te cambia la vida?”.