Frozen se llevó dos Oscar el pasado 2 de marzo, y los dos de los que se consideraba "cantados": Mejor Película de Animación y Mejor Canción Original.

Los responsables de esta última, la ya célebre «Let it Go», son Robert López y Kristen Anderson-López, ambos con sólidas carreras en Hollywood. Se conocieron en 1998 y se casaron en 2003, tienen dos hijos. Ella ha compuesto canciones para films emblemáticos como Buscando a Nemo, o para la película Winnie the Pooh con su marido, y él, con una larga trayectoria de nominaciones y triunfos en Emmys y Grammys, incluso para Los Simpson.

Recientemente concedieron una entrevista a Terry Gross, la mítica conductora de Fresh Air, no menos mítico programa que emite desde 1975 la NPR (National Public Radio). Y durante la conversación dejaron caer un dato que no ha pasado desapercibido.

Comentando en tono desenfadado las circunstancias que rodearon la composición de las canciones de Frozen, y la forma actual de presentar las historias de príncipes y princesas, los Anderson-López celebraron la creatividad y la imaginación de los equipos que trabajan en Disney, y el logro profesional que implica colaborar con ellos.

"Es curioso", añade de repente Kristen, "uno de los únicos puntos en Disney donde tienes que trazar una línea roja es con las cosas religiosas, con la palabra Dios".

"Sí, no puedes...", interviene Robert.

"¿No puedes decir la palabra Dios?", se sorprende el entrevistador.

"Hubo incluso una...", empieza Robert, quien se interrumpe (consciente de estar insinuando que alguna canción de Frozen incluía la palabra Dios y fue censurada). Y continúa: "Bueno, puedes decir la palabra Dios en Disney, pero no puedes ponerla en la película".

"No la puedes poner en las películas", corrobora su esposa.

Y dicho queda.