La historia de Doonby, la película, no ha sido fácil, como sucede con casi todas las producciones independientes en el competitivo mercado norteamericano

ReL dio en su momento noticia de sus dificultades de distribución y de la singularidad de su reparto, del que forma parte -en un pequeño papel- Norma McCorvey, la "Jane Roe" de la sentencia Roe vs Wade que abrió las puertas al aborto en Estados Unidos, posteriormente convertida al catolicismo y en militante provida.

Cuenta con un buen plantel de estrellas medias (John Schneider, Jenn Gotzon, Robert Davi, Jennifer O´Neill, Joe Estévez -hermano de Martin Sheen-), atrapa al espectador con la intriga sobre la identidad de Sam Doonby (ha sido definida como "un thriller místico") y quizá porque no transmite su "mensaje" de forma panfletaria (de hecho sus productores quisieron que no tuviese mensaje), su inequívoco sentido provida la ha convertido en un film de culto para los abolicionistas del aborto que se manifestaron este viernes en Washington, justo con ocasión del 40º aniversario de Roe vs Wade. Fue emitida dos veces durante los días que han preparado esa gigantesca demostración en la capital de Estados Unidos.

Jenn Gotzon (la hija de Richard Nixon en la pentanominada a los Oscar Frost/Nixon, su lanzadera a la fama en Hollywood) protagoniza la historia romántica de la película, al enamorarse del misterioso Sam Doonby, vagabundo recién llegado al pueblo de Texas, cuyo paso por él afectará a la vida de todos sus habitantes.

Ha sido entrevistada por The Christian Post este jueves, y explica por qué haber participado en ella ha supuesto culminar un sueño: "Ésta [la de la Marcha por la Vida de Washington] ha sido una semana histórica y es maravilloso que en ella haya habido una película que entretiene e impacta, que realmente impacta a la gente positivamente en sus corazones. Es realmente un sueño hecho realidad. Siempre quise hacer películas que impactasen e inspirasen a los espectadores a través del arte de contar historias. Tener un papel principal en una película que hace esto es literalmente una respuesta a mi oración. Es algo que había pedido desde que era muy joven".

Doonby ha sido alabada tanto por comunidades protestantes como por la Iglesia: el padre Gianfranco Grieco, del Pontificio Consejo para la Familia, lo hizo en L´Osservatore Romano el 12 de febrero de 2011, cuando le fue presentada. Considerada a medio camino entre Sexto sentido y Qué bello es vivir, entra de lleno en el debate sobre el derecho a la vida o el derecho a elegir matar al propio hijo.

"Nunca me había implicado en ese debate antes de Doonby", afirma Jenn, "pero la película me desafió a ello. Sé que amo a Jesús, creo en la Biblia, y ése ha sido mi fundamento en la vida. Ha sido una gran película para aprender y también ayudarme a crecer".

Considera "una bendición" y "un honor" que haya sido emitida durante la Marcha por la Vida. Gotzon explica que entiende las dificultades que puede suponer un embarazo imprevisto: "Algunas creen que el aborto es la única salida. Hace falta coraje, y forma el carácter, mantenerse en pie y elegir tener al niño. Sé que todo sucede por una razón, y quiero animar a quien esté debatiéndose en esas decisiones a pensar que todo sucede por una razón y aunque la persona no tenga capacidad para cuidar de ese niño, hay muchas personas en el mundo que no pueden tener niños y quieren por encima de todo tener una familia. ¡Qué hermoso regalo ser capaz de dar a ese niño en adopción a una madre y un padre que quieren tener un niño pero no pueden!".

Jenn, cuyo papel en Doonby se centra en su relación amorosa con Sam, dice que no se dio cuenta del potencial provida de la película hasta que la vio terminada. Y anima a quienes la vean a sacar la conclusión: "Que las decisiones que tomamos en la vida tienen consecuencias, para así tomar mejores decisiones".

Cómo se interpreta eso en el contexto de la película ya no se puede contar sin desvelar su final, uno de sus puntos fuertes por lo imprevisto e impactante.